domingo, 29 de abril de 2018


Andrés Manuel quiere que nos traguemos el peje con todo y escamas.





Andrés Manuel López Obrador ha insistido dentro de su campaña una etapa de pedir que se vote parejo por su Alianza en todas las boletas, por todos los candidatos de Morena, PES y Partido del Trabajo. Pero el inicio de las campañas de votación locales para gobernador, presidente municipal, diputados locales, asambleístas y alcaldes en el D.F. y demás, que ocurrirá en muchos estados del país, le impone tanto a los votantes convencidos de que Andrés representa la única opción de alternativa a la mafia neoliberal que viene destruyendo al país como a los miembros de su partido un reto enorme por candidaturas de perfiles cuestionables desde esta idea. Un hecho particular es que la mayoría de los candidatos no surgieron de los procesos ni militancia del propio partido sino que fueron invitados por el líder nacional. Igualmente lo resultan las contradicciones de sus decisiones tanto de propuestas de nombramiento de gabinete como de algunas políticas que propone.

Así por ejemplo, en Chiapas acaba de decir que las tierras devastadas por la desforestación e incultas serán cubiertas por plantaciones de maderables y frutales, olvidando que por una parte esas tierras eran las más ricas productoras de maíz antes del Tratado de Libre Comercio y por otra, que las plantaciones forestales no son reforestación ni recuperación ambiental, antes bien, la mayoría de ellas, las de eucalipto y las de palma de aceite, por ejemplo, terminan de matar los suelos en períodos de pocos años. No olvidamos tampoco, que su ahora asesor principal, Alfredo Romo, hizo buena parte de su fortuna con este tipo de plantaciones y comerciando con semillas transgénicas. Así, aunque promete recuperar el campo, no permitir que las semillas modificadas acaben con las semillas naturales, y apoyar a los campesinos, propone como secretario de agricultura al representante de la principal corporación multinacional vendedora de estas semillas, Monsanto; y como secretaria de Ecología a una heredera de los caciques históricos latifundistas de Chiapas. Por si eso no fuera suficiente, dice que echará atrás la Reforma Educativa, pero propone para la secretaría de educación a alguien sin ningún antecedente en el rubro, pero sí en cambio, director de la fundación cultural de TVAzteca, que entre otras cosas gestionó en Chiapas un programa de ciudades sustentables con el pretexto de dotar de servicios a la población “dispersa”, obligó a los campesinos a vivir lejos de sus tierras de labor en condiciones que terminaron siendo de verdaderos campos de concentración, mientras que TVAzteca-Electra iniciaba una agresiva política de inversión en tierras y cultivos de palma de aceite con el gobernador Jaime Sabines. Respecto a las candidaturas, en todo el país pasó por encima de las románticas formas de elección que proponía, que incluían el uso de tómbolas, para usar unas supuestas encuestas que nunca se hicieron públicas para imponer a todos los candidatos en un partido con desigual vida partidaria en los distintos estados.

En Morelos, donde Morena había recogido una fuerte tradición histórica de movimientos de clase, obreros, campesinos y de los pueblos indígenas, impuso a alguien que desde el principio fue rechazado por éstos, por deber su entrada a la política a una evidente maniobra populista ampliamente demostrada y documentada y que gracias a la enloquecida soberbia del gobernador Graco Ramírez, no pudo al final demostrar si trabajaba bien o no como presidente municipal, el futbolista Cuauhtémoc Blanco (el partido local Social Demócrata le pagó 6 millones de pesos para representarlo y mantener el registro, pero sorpresivamente ganó y en los hechos asumió el gobierno su representante legal de toda su vida futbolística). Finalmente, por sólo mencionar algunos casos, en la delegación con mayor índice de desarrollo humano del país, la de mayor índice de educación y formación política del país, la Benito Juárez del D. F., sorpresivamente, los electores y ciudadanos de tal demarcación descubren que el candidato es Fablala Abdalá, quien antes ya fuera el anterior delegado de la demarcación bajo las siglas del PAN y que fue quien permitió y presumiblemente participo de la especulación inmobiliaria salvaje que entre otras cosas saturó los drenajes, produjo por primera vez en la historia carencias en el abaste de agua, pero sobre todo se tradujo en construcciones sin rigor, varias de las cuales, cosa que no ocurrió en el 85, a pesar de tener pocos años, se cayeron con el terremoto de septiembre. Además, contra la voluntad de vecinos organizados en varias colonias, impuso la introducción de las tuberías de gas natural en toda la delegación y parquímetros en la colonia Nápoles. Es decir, justo la aplicación perfecta de una política neoliberal a nivel local. ¿Cuánto dinero recibió de las inmobiliarias para pasar por alto sus abusos? ¿En qué paraíso fiscal está ese dinero?

            ¿Por qué promueve Andrés Manuel tan evidente contradicción? Algo que no se sabe mucho y menos se cree, es que parte del éxito e incluso la supervivencia política y física de Andrés se debe a su estrategia de no guardarse, de no esconder, de no quedarse, con nada. Así evita tener que lidiar con agresiones y espionajes de los órganos e individuos violentos del poder, que ya desde antes de dejar el PRI y la oficialía de la Secretaría de Gobierno de Tabasco, lo asediaron a él y a su familia. Y en este caso, tal vez con la boca chiquita, pero muy claramente, ha dicho que la crisis que vive México es tan grande que requiere no sólo de todo tipo de sacrificios sino de acuerdos al nivel más amplio, definiendo así una política minimalista, reduciéndose cada vez más a su propuesta principal: un gobierno sin corrupción. Como lo ha demostrado la historia, normalmente los diagnósticos y las previsiones de Andrés han resultado correctas. En este caso, está haciendo todo lo necesario para evitar que le vuelvan a robar las elecciones como en 1988 y 1994, ya a su partido en el 2000, en Tabasco, y en 2006 y 2012 a nivel nacional, entendiendo que -a diferencia de lo que pensaba antes del 2006- las elecciones se ganan antes de las votaciones porque se gana la voluntad de actores que apoyarían y sustentarían un resultado fraudulento y porque sólo una ventaja abrumadora logrará, no sólo superar las estrategias de fraude, sino evitar que se tome la decisión política de desconocer tanto los resultados o las propias elecciones (la nueva ley puso condiciones para ayuda que esto ocurra, como el hecho de que un mismo grupo de gente tendrá que contar los votos de hasta 6 elecciones en el D.F., por ejemplo, ¿a qué horas van a acabar?). Pero también el objetivo minimalista tiene el sentido de contar con un amplio consenso y una alianza política que permita mantener en caso dado la unidad de la nación frente a las tendencias de destrucción de los estados nacionales que estamos sufriendo y que tienen mucha relación con la violencia cotidiana que estamos viviendo. Tiene claro Andrés que la tarea es la de reconstruir la nación.

            Y no es una cosa novedosa que Andrés imponga candidatos y líderes externos. De hecho, en la progresión del desarrollo político de Andrés Manuel y su constante contradicción sobre sí es un movimiento social o un mero bonapartismo a la mexicana, destaca que a diferencia de la gran mayoría de los movimientos sociales, en los que ha participado Andrés, antes que crear líderes políticos, siempre los ha cooptado de otras movilizaciones sociales o los ha rescatado de su paso del partido-gobierno a la oposición sin importar la razón de su salida del sistema.

 El origen de esta política parece estar en la experiencia primordial de las elecciones que tuvo en 1988. La madrugada en que se dieron a conocer los resultados, en las increíblemente precarias oficinas de campaña, en un segundo piso de un edificio de la avenida Mendez de Villahermosa, había dos actitudes de incredulidad. Los expriistas recién convertidos a la oposición no podían creer lo burdo y salvaje de las trampas, suciedades y abusos cometidos por el prigobierno en la elección. La gente que venía de la izquierda y de los movimientos de reclamantes de derechos humanos y democracias desde antes, no podían creer que los otros no supieran que eso era exactamente lo que definía al gobierno y una de las principales causas de la necesidad de luchar contra él.

Recuerdo mucho una escena en donde, tras expulsar a un soldado provocador que drogado y borracho intentaba generar violencia, la gente de izquierda reunió al resto, incluido al candidato, para pedirles que dejaran de llorar, y se rehicieran, que entendieran que precisamente por eso era la lucha, porque el enemigo eran las trampas y los abusos que cometían los del partido en el poder, y que recordaran que ellos mismos habían hecho o avalado lo mismo cuando estaban en él. Antes de esos hechos Andrés había estado al tanto de la política de dos caras seguida por el gobierno contra los afectados petroleros agrupados en el Pacto Ribereño que por un lado, incluía sus servicios y los de su cuñado José Eduardo Beltrán promoviendo la reparación mediante proyectos de desarrollo local; pero por el otro incluyó la represión pura y dura con toda la violencia habitual de los gobiernos priístas. Quizás apenas ese era el momento en que, aunque había estado cobijado y cultivado discretamente desde un año antes por la Corriente Democrática de Cárdenas y Muños Ledo, Andrés asumió plenamente lo que era convertirse en opositor. Y por eso en los primeros años en Tabasco, del 88 al 91, la alianza opositora formada, que iba desde organizaciones de origen religioso a favor de los derechos humanos hasta incipientes movimientos de autonomía indígena, se llamaría Movimiento por la Democracia.

            La campaña del 88 en Tabasco avanzó con gran entusiasmo sobre todo entre los sectores educados y los pequeños productores de los municipios, en donde tradicionalmente existen los personajes que son reconocidos por su calidad moral como líderes de opinión cuyo peso era semejante al que ahora tienen los opinadores de los medios de comunicación. En todo el estado este tipo de personajes, reconocidos a nivel municipal por su conducta, su moralidad y muchas veces su desempeño económico y hasta político, se sumaron a su campaña. Por estas características, normalmente se trataba de hombres mayores de edad y de talante pacífico. El partido y en ese entonces, por lo tanto, el gobierno desató una violenta campaña de agresión física, económica, moral y mediática, que llevó a la mayoría de estos a desistir y declarar retóricamente, otra vez, su lealtad al partido. El gobierno les hizo sentir de todas las maneras posibles como su supervivencia y status económico dependía de su relación con él (empleos, compras, subsidios), además de su seguridad física (agresiones físicas por parte de elementos policíacos u omisión frente a supuestos actos de la delincuencia – este mismo sector, al aplicarse las políticas neoliberales desde los años 90 que destruyeron la economía no petrolera local, sería, bajo los mismos mecanismos, seducido, cooptado y luego atacado por la delincuencia organizada en su proceso de expansión territorial desde Veracruz, viviendo actualmente bajo la zozobra permanente de la violencia, extorsionados, chanteajeados, secuestrados).

            Desde ese proceso y de ahí para adelante, una característica del movimiento de Andrés, sería el de definir como política deliberada la no definición ideológica y manejar una idea de democracia como de mera suma de las demandas de la sociedad civil (recordar que sociedad civil originalmente para Gramsci significa los grupos organizados por fuera del gobierno, tanto empresariales como religiosos, básicamente, como los de clase y todo tipo de reclamantes; es decir que hoy cuando AMLO rechaza la sociedad civil se refiere a las organizaciones gremiales y empresariales de presión que siempre han actuado sobre el estado mexicano; que es lo contrario al uso común de sociedad civil a la mexicana que acuño Carlos Monsiváis tras el terremoto del 85: las organizaciones fuera de las instituciones públicas o privadas).

 Esto por un lado le sirvió para diluir y saquear el capital social, político y humano de las organizaciones de defensa de derechos humanos, de las organizaciones de defensa campesina, de autonomía indígena y de las organizaciones ideológicas que hasta entonces habían mantenido la oposición local al PRI, centralizando todo en su nuevo movimiento-partido (ambigüedad que mantendrá a propósito hasta 1997). Llegaría incluso a vetar los proyectos de democracia participativa que se intentaron tras el reconocimiento de gobiernos del PRD en Cárdenas y Nacajuca, argumentando que al hacer esos proyectos liberaba a los gobiernos estatal y federal de su obligación de aportar el presupuesto y con eso se ayudaba al PRI, sin importarle las mejoras que eso hubiera reportado en las condiciones de vida inmediata de la población, pero sobre todo el cambio que se hubiera dado en las relaciones y prácticas entre gobernados y gobernantes a nivel local. Eso acentúo el carácter gestionario, “protestatario”, del movimiento, y la definición de los líderes locales como “gestores”, siempre sometidos a la presión de la represión y el soborno.

Esto tipo de líderes resultaron entonces muy volátiles, o para usar el lenguaje petrolero tabasqueño, muy “transitorios”. El tener que adaptarse a esta condición de este tipo de líderes convenció a Andrés de la idoneidad de mantener una informalidad organizacional en la que al final se centralizaron las decisiones en su persona evitando que las diversas vicisitudes de los líderes locales arrastraran con ellas a la organización. Aunque el costo de todo esto fue el no desarrollo político cultural de la organización ni de sus líderes hacia formas políticas y objetivos alternativos.

            Esta experiencia con los líderes naturales le llevaría a ser receptivo a la integración de líderes que podemos decir por vocación o profesional locales, con su propia idea de desarrollo político, con sus propias ambiciones, y no pocas veces infiltrados por el propio PRI para espiar (cosa que no tenía sentido dado lo antes explicado) y abortar los procesos ya avanzados. Tenían cabida estos líderes también gracias a la indefinición ideológica deliberada, pero eso también llevó a generar una oportunidad precisamente para los oportunistas, pero que tenía sentido en que eran los únicos que estaban dispuestos a actuar localmente organizando y aguantando las presiones y la violencia del estado y aceptar quedarse en una función meramente gestionaria, aunque en algunos casos, fuera sólo por algún tiempo antes de ceder e integrarse como ocurrió en muchos casos. Sin embargo, en 1997, la falta de coherencia ideológica llevaría a una crisis en la que muchos dirigentes y militantes estarían ya casados con la idea de llegar a ocupar los puestos que con tanto sacrifico se ganaban, y cuando tras el fraude en las elecciones intermedias (diputados locales y presidente municipales) del 97, ordenó que por dignidad y coherencia no se aceptaran las curules que concedía el gobierno madracista, hubo una rebelión (recordemos que Madrazo en 1994 se impuso en el gobierno mediante un golpe de estado ocupando violentamente los puntos clave de Villahermosa no sólo en contra del plantón perredista local, sino de la opinión del presidente Zedillo y el Congreso de la Unión, pero con el apoyo de los poderes fácticos del grupo de Hank González). Paradójicamente esto coincidiría con el salto de Andrés a la dirigencia del partido y a que bajo su conducción el PRD ganara la mayoría en la cámara de diputados y la primera elección para jefe de gobierno del D.F., aún teniendo la oposición interna de casi todas las tribus de la vieja izquierda, sobre todo la llamada en los 80 “paraestatal”, como los provenientes del Partido Socialista de los Trabajadores como los “Chuchos” y Graco Ramírez. Para los triunfos del D.F. del 97 y el 2000, Andrés contaría con la ayuda de las organizaciones corporativas de parte de la vieja izquierda y también de la surgida localmente tras el terremoto del 85 -y sus líderes como René Bejarano, a quien para controlar mejor, bajo el viejo axioma político, mantiene cerca como secretario privado nominal-, quienes exactamente igual que el PRI mantienen la lealtad de las masas bajo esquemas de participación en la inclusión en servicios públicos, repartos de vivienda, etc. Y que ahora en 2018 reaparecen como los grupos de porros del PRD que violentamente impiden las campañas locales de los candidatos de Morena.

            La lógica de imponer candidatos externos pero con personalidad política y grupos propios se profundizaría cuando en el 2000, por un lado confluirían la decisión de las grandes familias -sobre todo terratenientes- de todos los estados del sureste de repartir a sus miembros entre todos los partidos, no sólo porque ahora ya los otros partidos estaban ganando las elecciones locales, sino en buena parte, como estrategia contra el levantamiento neozapatista del 94, por eso, por ejemplo, en pocos años, los enemigos del zapatismo en del 94 al 97 pasarían en adelante a dirigir el PRD chiapaneco, y en Tabasco además, los descontentos con el monopolio político de Madrazo y su decisión de reelegirse a través de Manuel Andrade, que los llevaron a pactar con Andrés y de ahí, César Raúl Ojeda sería el candidato a gobernador y Humberto Mayans a senador por Chiapas. Más adelante se repetiría la situación con la incorporación de Arturo Nuñez y el grupo Pino Suárez que llevaría al primer triunfo reconocido a la oposición por la gubernatura de Tabasco.

            Y tenemos además que una característica excepcional como movimiento social o político es que los procesos de Andrés no han generado sus propios líderes políticos. Al menos desde los años 90, Andrés se negó explícitamente a generar procesos de formación de cuadros, pero tampoco hubo ese proceso natural en el que en el propio movimiento se forman líderes o políticos que puedan asumir las tareas de representación en los niveles más altos. Quienes aparecen como líderes y por tanto candidatos, siempre han tenido su formación en otros procesos, partidos y movimientos sociales, salvo personajes altamente dependientes de Andrés como sus propios hermanos e hijos.

            El caso es que uno puede entender las causas y situaciones que han llevado a Andrés a integrar a líderes externos con ideologías y objetivos diferentes a los del movimiento, incluso llegando a casos de sketch carpero como el de Juanito en Iztapalapa y al final a traiciones abiertas como las de Mancera o la diputada local de Morena en Veracruz que se prestó al montaje de recibir dinero para Andrés, y otros muchos;  el riesgo es enorme, y en casi todos los casos, en cada circo que ha puesto Andrés le han crecido los enanos y los sacrificados han sido, paradójicamente, los operarios y los activistas convencidos y entregados al proyecto de Andrés, que en sí, en otro artículo, merecería ser discutido en sí mismo, ya que se presenta más bien como un sentido común que está en el ambiente ideológico mexicano más que como un proyecto organizado, con ese grave riesgo de saber si finalmente es -como diría Gramsci- “orgánico” a las necesidades nacionales o meramente circunstancial para un particular bonapartismo mexicano.

            Andrés quiere que nos traguemos el peje con todo y escamas. Temo que tras las elecciones, en el caso de que no se imponga el fraude electoral o algo peor, quienes se interesan por un proyecto nacional, de equidad social y de sustentabilidad ambiental, se vean obligados a luchar por quitarle las escamas al peje.

viernes, 23 de febrero de 2018


Selección de poemas poco difundidos de C. P. Cavafis.

(tomados de Poesía Completa, Colección Visor de Poesía, edic. de Anna Pothiou y Rafael Herrera).



Contra la imagen popular que se hace de los poetas que son difundidos en función de una o dos poesías, todos, no sólo un poligramático como Fernando Pessoa, tienen varias voces y visiones. Aquí quiero presentar unas poesías que nos permiten ver a un Cavafis diferente al mero helenista decadente que se difunde usualmente.



Las Ventanas

Por estas cámaras oscura, donde lento

Transcurre el día, por doquier intento

Encontrar las ventanas. –Y en verdad hallar

Y abrir ventanas me consolaría.

Mas las ventanas no aparecen, o no soy capaz

De hallarlas, y tal vez mejor que no lo haga jamás.

Tal vez la luz sea una nueva tiranía.

Quien sabe qué novedades va a mostrar.



Cosas Ocultas

Por cuanto hice y por cuanto dije

Que no procuren descubrir quien fui.

Eran obstáculo que transformaba

El modo y las acciones de mi vida.

Era un obstáculo que me paraba

Cuando a menudo quería decir algo.

Los más inadvertidos de mis actos,

Las cosas que escribí más encubiertas-

Sólo por ellos me comprenderán.

Pero tal vez no se muy útil aplicar

Tanto desvelo y tanto esfuerzo a conocerme.

Más tarde –en una más perfecta sociedad-

Otro cualquiera de mi misma condición

Lo habrá, sin duda, y obrará con libertad.



Fatalidad

En medio del recelo y las sospechas,

Los ojos atemorizados y revuelto el juicio,

Nos deshacemos planeando cómo hay que actuar

Para evitar este peligro

Seguro que nos amenaza tan espantosamente.

Mas nos equivocamos. Aquél no está en la calle,

Han sido falsos los mensajes

(o no los escuchamos bien, o no los comprendimos).

Otra catástrofe, que no podíamos pensar,

De golpe, repentina, cae sobre nosotros,

Y descuidados -¿qué hacer ya?- nos arrebata.



Monotonía

A un día monótono, después

Le sigue otro monótono, inmutable. Pasarán

Las mismas cosas, que suceden otra vez.

Momentos similares nos encuentran y se van.



Un nuevo mes trae el mes que ha transcurrido.

Se puede fácilmente adivinar qué nos espera:

Igual que ayer será, lo mismo de aburrido.

Y así el mañana es como si mañana ya no fuera.



Confusión

En medio de la noche está mi corazón

Paralizado, presa de la confusión.

            Fuera de él está la vida, fuera.



Y espera así que llegue una improbable aurora.

Lleno de tedio me consumo ahora

            También yo dentro de ella o a su vera.



Olvido

Encerradas dentro del vivero

Bajo cristales llegan las flores a olvidar

                        Cómo es del sol el reverbero

Cómo es el soplo de las brisas frescas al pasar.



Junto a la ventana abierta.

En la calma de la noche otoñal

Me paso horas enteras, apacible,

Junto a la ventana abierta, en total

Sosiego reposado y sensual.

Llueven las hojas con delicadeza.



El suspiro del mundo corruptible

Resuena en mi corruptible naturaleza,

Pero como oración se eleva el dulce suspirar.

Mi ventana abre un mundo fascinante

Y me ofrece un veneno de fragantes

Recuerdos que no puedo pronunciar.

En mi ventana hay alas que golpean-

Espíritus de otoño llenos de frescura

Que entrándose en mi cuarto me rodean

Y me hablan en su lengua pura.



Amplias e indefinidas esperanzas

Siento, y en el silencio recogido

De la creación escuchan melodías mis oídos,

Música de cristal secreta escuchan complacidos,

La música de los astros en su danza.

sábado, 27 de enero de 2018


SER INDIGENA EN EL SIGLO XXI. El caso de Vicente Guerrero, Centla, Tabasco.

Rodolfo Uribe Iniesta.

El Reto Regional.


Tabasco y todos los tabasqueños están ante un reto enorme, van a tener que meter el acelerador, esforzarse mucho. Acaba de realizarse un Congreso sobre Desarrollo Regional en la UJAT donde dos economistas que analizaron el caso tabasqueño declararon que el estado no tiene viabilidad y que le sobran medio millón de habitantes. Esa es la visión dominante de los administradores que aconsejan a los políticos actuales. Pero resulta que estos señores hicieron sus previsiones a partir de la economía y las actividades normales dominantes: o sea que lo único que les importa son los negocios, no la supervivencia de la población, o como le decimos ahora: la sustentabilidad. Es decir, no partir de los niveles de ganancias económicas, sino de las necesidades de la población. Por ejemplo, estos señores dijeron que no se podía hacer agricultura porque se trataba de tierras inundables, nosotros sabemos que esas son las condiciones en las que han sobrevivido en los últimos siglos los Yokotánob (nombre real de los chontales) con sus propias formas de hacer producir el pantano y de sustentarse sin necesidad de empresas capitalistas que produzcan ganancias y sin necesidad de petróleo. Ese es el reto que viene: como producir los satisfactores vitales sin pasar por el capitalismo y las formas industriales que se están cayendo y van a desaparecer muy pronto. Y en este sentido, contra la gente de la ciudad y los Kantraxtanes (mestizos), los indígenas organizados y solidarios en sus comunidades tienen ventaja para hacer la necesaria transición para sobrevivir que hay que hacer en esta región en los próximos 10 años a más tardar.

Coyuntura Mundial actual:

La idea de coyuntura es que no nos sirve demasiado pensar con base en conceptos absolutos y permanentes, sino en función de las condiciones en que estamos viviendo ahora, mirando tanto nuestras necesidades y deseos actuales, como lo que ocurre en nuestro entorno, y ver, que por ejemplo, lo que hizo a mediados de enero la ciudad de Nueva York tiene que ver con lo que está ocurriendo en Vicente Guerrero, Centla gracias a varios de los efectos de la globalización y las nuevas formas políticas impuestas por la globalización. Estamos viviendo una situación de transición a nivel mundial y nacional y eso obliga a que cada grupo social defina y pelee por establecer su situación en el orden mundial y local.

1)           Disolución de los estados y del orden civil.

Ya los estados nacionales no son garantes de los derechos de la población porque han sido ocupados o cooptados por neoliberales que consideran que ya no es esa su labor sino la de facilitar las actividades de las empresas trasnacionales y su control de toda la economía y las propiedades.

Según este orden los derechos y las libertades son ahora de las empresas y no de las instituciones políticas ni los ciudadanos. Esto por ejemplo, es muy explícito en las nuevas leyes de energía y petróleo de nuestro país.

 En el mismo sentido los estados dejan de ser actores colectivos, de representar a los actores colectivos, a los ciudadanos, sin embargo, paradójicamente, todas las formas políticas, las instituciones son la forma en que los ciudadanos pueden agruparse para defenderse y hacer efectivo sus derechos.

      Es decir, que por un lado los neoliberales se han apoderado de las instituciones políticas que van desde las universidades, los congresos, los periódicos y los gobiernos de todo nivel para:

a)    Cambiar todas las leyes y reglamentos para quitarle derechos a los individuos y dárselos a las empresas y a los grandes capitalistas.

b)    Cambiar todas las leyes y reglamentos para que todas las instituciones públicas dejen de representar y ser guiadas por el interés público y sólo sirvan para garantizar los monopolios y a veces la competencia entre las empresas.

c)    Para por un lado subir los impuestos a los individuos y bajárselos a las empresas para que éstas ganen más y aporten menos recursos para la supervivencia de la sociedad en conjunto.

d)    Al mismo tiempo bajan el presupuesto de gasto público para destruir los servicios públicos obligando a privatizar todos los servicios, o sea obligando a la gente a comprarles los servicios como la salud, la educación, la recogida de basura, el abastecimiento de agua potable, etc. a ellos mismos.

e)    La diferencia entre el alza de impuestos y la baja de gasto público o la desvían en subsidios para las propias empresas, lo convierten en deuda pública para los bancos, hacen rescates de empresas o bancos, o directamente se lo apropian mediante todas las formas de corrupción.

f)     Al mantener a los gobiernos, sobre todo a los municipales en un nivel bajo de presupuesto público impiden que los gobiernos inviertan en obras necesarias para la supervivencia social, en obras y servicios de bienestar público o creación de empleos. De esta manera obligan también a que las dinámica económica de una zona dependa totalmente de la inversión y los capitales privados. Por lo que los gobiernos se ven obligados a hacer lo que sea para “competir” en la atracción de tales inversiones. Esto casi siempre es mantener bajos o bajar las prestaciones de todos los asalariados, mantener bajos o bajar los salarios; reducir todos los impuestos que se cobran a los capitalistas y empresas; reducir todas las regulaciones impuestas para cuidar la ecología y la salud y seguridad pública. Y esto también facilita que sean los delincuentes, los narcos, los únicos con dinero en efectivo en grandes cantidades, quienes se apoderen de los gobiernos.

Lo que están haciendo los neoliberales es romper las instituciones públicas y las instituciones colectivas y destruyendo su efectividad o su capacidad efectiva de actuación. Saben perfectamente que la única manera en que los ciudadanos, los empleados, obreros, campesinos, pequeños empresarios y pequeños comerciantes, la gran mayoría de la sociedad sólo pueden actuar uniéndose y generando iniciativas a través de las instituciones democráticas que pueden partir desde la asamblea de las comunidades, las escuelas, las fábricas, los sindicatos, hasta las presidencias municipales o ayuntamientos, los congresos estatales, los gobiernos estatales, los congresos nacionales y los gobiernos nacionales.

            Es decir que los gobiernos y las instituciones o son usadas por los grandes corporaciones para imponer sus políticas de explotación o son las formas en que se ejerce el poder colectivo de la multiplicidad de actores civiles de la sociedad para defenderse de esta expropiación, de este mal uso de lo colectivo. Por lo tanto, por eso la cuestión clave es

 a) ganar la dirección de estas instituciones por parte de proyectos sociales mayoritarios dirigidos a lograr una vida digna para los ciudadanos participantes y representados;

 b) reconstruir y hacer funcionales las instituciones democráticas para que representen a las minorías y sus intereses;

 c) reconstruir las leyes en este mismo sentido; d) administrar los recursos con ese objetivo primordial;

e) más que contratar empresas para hacer las cosas, dar empleos y actuar “participativamente”, haciendo a los ciudadanos parte de estas organizaciones y no usuarios o clientes o consumidores.

Es decir, no basta con que un representante de la sociedad gane una elección en cualquier institución, necesitamos que recupere el sentido social de la misma reformulándola y poniéndola en acción en el mismo sentido.



La Lucha por los territorios.

Como parte de esta situación los estados neoliberales con sus nuevas legislaciones neoliberales les dan derecho a las grandes empresas a reorganizar y usar los territorios locales para su explotación sin límites. En México, ya un 30% del territorio nacional ha sido concesionado a empresas mineras, el 80% de las reservas de agua subterránea a empresas particulares y con la reforma energética, 80% de las reservas petroleras probables.

Para ello también privan de recursos a los gobiernos federales, estatales y municipales, para que no puedan tener iniciativas propias, para que no puedan producir para sus ciudadanos y que tengan que pedir recursos privados que sólo acuden a cambio de concesiones en rebajas de sueldos, de controles ambientales y de sobreexplotación de los recursos naturales. Para ello también los grandes capitales y países promueven la generalización de las acciones de actores paramilitares y delincuenciales que establecen un clima de violencia que expulsa a la población y paraliza de miedo a quienes permanecen en el territorio.  En defensa de estos surgen los movimientos sociales llamados territoriales, la mayoría de los cuales son étnicos por la identificación de los pueblos originarios o indígenas con la tierra. Para su defensa los pueblos generan instituciones colectivas que van desde las autodefensas como las surgidas en Guerrero desde los años 90, las autonomías como han surgido en Sudamérica y en Chiapas desde la misma época o recientemente por ejemplo para evitar la construcción de la presa la Parota en Guerrero y en Cherán, Michoacán para defender sus bosques, o ya desde la revolución mexicana, una petición directa de Emiliano Zapata y el Plan de Ayala, fue la del municipio libre, considerando a éste como una forma inmediata, cercana de defensa de la tierra entonces, y ahora del territorio.

El contenido del conflicto local en todas partes del mundo y de esta manera global es considerar a la tierra como:

a)    Conjunto de recursos vitales y practicas sociales y simbólicas relacionadas con ella para la supervivencia de una población y sus descendientes en relación con sus antepasados, por lo tanto sin límite de tiempo, conservando una calidad y forma de vida específica o

b)    Conjunto de recursos naturales (minerales, vegetales, paisajísticos, urbanos, etc.) que pueden se pueden declarar propiedad de alguien para venderlos o que mediante un pago o concesión de un gobierno o autoridad pueden ser apropiados para ser apropiados, explotados y agotados en un tiempo corto (menos de un siglo), por una o varias empresas que luego se irían a trabajar a otras tierras.

La disyuntiva es si “la tierra” (usando la forma de hablar del anarquismo y zapatismo de principios del siglo XX) sirve para mantener la vida de una comunidad humana arraigada en el tiempo por una forma específica y propia de relacionarse con ésta. O su destrucción por parte de una empresa. En este doble sentido que está determinado por la visión de uso y relación con el espacio local es que hoy hablamos de “territorios”.

No es sólo un paisaje, no es sólo una tierra que puede dedicarse a unas u otras actividades productivas como la ganadería, la plantación de frutos o para la producción campesina y la pesca o el turismo, y no es sólo tampoco los recursos naturales como la biomasa de los bosques, selvas, manglares, pantanos; o el petróleo, la minerales que pueden extraerse del subsuelo, ni tampoco sólo los cuerpos de agua, lagunas, ríos o acuíferos subterráneos que pueden ser utilizados como base de negocios que den dinero a empresas extrayéndolos o usándolos: la forma actual en que existen todos esos elementos y que están siendo aprovechados por la población local implican una interacción, una relación que incluye la historia del lugar y el pueblo y lo cultural, la forma cultural de la población habitante.

Pero más aún, la mayor parte de las veces se sobreponen o contraponen distintas formas de uso que pueden ser contrarias o diferentes y su definición se da por una relación de poder. Es decir que cuenta también el poder de decidir sobre todos estos elementos significa una dominación, por lo tanto una acción política, un poder político ya sea común y consensuado como puede ser un gobierno democrático de una comunidad que funciona por asambleas, o un municipio que funcione con elecciones; todo ese conjunto de lo natural en su forma actual, en su forma de ser aprovechado y adaptado por la población local o por una o varias empresas o habiendo eliminado a todos los anteriores una empresa; es un territorio, por lo tanto, lo que en el siglo XXI llamamos territorio es un hecho cultural y político constituido por los recursos naturales en la forma en que están siendo aprovechados y conservados o destruidos por un actor social colectivo o privado de acuerdo con sus instituciones políticas o económicas y de la manera que entienden al mundo y buscan sus objetivos que es su cultura.

La forma actual, las condiciones actuales de los territorios, de cada territorio, dependen de la cultura de los actores sociales que imponen sus instituciones políticas y económicas en el lugar. Por eso en el siglo XXI, la lucha por lo local es la lucha por el territorio. Es la lucha de las empresas que buscan extender sus territorios de extracción y explotación de recursos naturales y hasta de mano de obra; contra las poblaciones que quieren vivir con la manera que ellos definen su calidad de vida, es decir, por ejemplo, los habitantes de las grandes ciudades prefieren tener cines y centros comerciales que vivir rodeados de árboles y tener un aire limpio. Algunos pueblos fueron forzados, como Cerro de San Luis en San Luis Potosí a que les arrasaran su cerro y a vivir en casas prefabricadas y cobrar un sueldo a la mina que sacó oro 7 años y luego se fue dejándolos sin cerro y sin sueldos. O es como Cacahuatán, Guerrero que prefieren resistir políticamente y mantener su río y sus tierras de cultivo a dejar que inundaran todo con una presa y mudarse a una colonia marginal de Acapulco, y cómo son parte del mismo municipio de Acapulco, no tenían una forma jurídica para defenderse y entonces generaron una “Autonomía”, un “gobierno propio”. Y el caso de Cherán, Michoacán que se declararon autónomos por que sus bosques estaban siendo destruidos por la alianza de los delincuentes con los funcionarios públicos.

Ustedes pueden pensar que esto pasa sólo en pueblos indios y pequeños. Pero no. Sí han leído el períodico sabrán que las ciudades más importantes de Estados Unidos, los ayuntamientos de las ciudades, los municipios, se han rebelado y resisten contra las leyes de expulsión de mexicanos del gobierno de Donald Trump. Y más aún la ciudad de Nueva York está demando a las empresas petroleras por los daños a la salud que generan a sus ciudadanos y la mala calidad del aire debida a sus productos; y al mismo tiempo está demandando a las empresas farmacéuticas productoras de medicamentos que generan adicciones relacionadas con los opiáceos que están detrás de la “epidemia” de adictos a la coca y la heroína. De la misma manera deberíamos, por ejemplo, demandar a la industria alimenticia que nos ha generado la “epidemia” de diabetes que se vive en casi todos los países por los contenidos agregados en los alimentos industrializados.

En un caso más cercano, el alcalde de San Pedro Cholula, Puebla ha presentado ante la Suprema Corte una demanda de inconstitucionalidad de la nueva Ley de Seguridad Interior. Y otros ejemplos de estos mismos conflictos por el cómo se vive en los territorios, también pasa incluso, por ejemplo, en la Ciudad de México por la decisión de instalar parquímetros que son aceptados hasta los domingos en la colonia Roma, pero que en Coyoacán la gente se movilizó para rechazarlos, pasa lo mismo en las colonias que aceptan la instalación de tuberías de gas natural y las que no; o también con las declaraciones de pueblos mágicos que imponen reglas en zonas específicas de algunas ciudades y pueblos que terminan quebrando los negocios locales para que sean suplantados por franquicias de grandes empresas.

En este sentido la nueva ley petrolera es muy dura y explícita: si una empresa petrolera de cualquier país considera que es probable que en un terreno haya petróleo y quiera hacer exploración, el actual propietario tendrá que vendérsela al precio comercial que decida una oficina del gobierno.

Aquí lo que nos interesa es que la forma en que los ciudadanos pueden defenderse tanto de las empresas como de los gobiernos abusivos es mediante instituciones políticas locales que defiendan el territorio y la vida. Ahí donde los gobiernos locales por una razón u otra no representen a la población local es necesario generar nuevas instituciones como pueden ser “los movimientos sociales”,  “las autonomías” o nuevos municipios. Pero además, también y sobre todo los pueblos indígenas, tal y como lo hicieron las comunidades zapatistas de Chiapas y lo están haciendo los Wirrarikas o Huicholes –y lo han hecho desde mediados del siglo pasado los pueblos de Oaxaca-, estableciendo redes de solidaridad internacionales en donde otros pueblos (como los Samis o Lapones de Suecia), otros municipios de otros países, gobiernos de otros países e incluso instituciones internacionales del sistema de la OEA o Naciones Unidas, y las ONGs de todo el mundo pueden apoyar de muchas maneras en todo tipo de proyectos.



La Coyuntura de Vicente Guerrero, Centla, amenazas concretas:

a)    La contaminación permanente de aire, tierras y aguas por la industria petrolera desde los años 80. Derivado de esto, la baja de productividad de cosechas y pesca ribereña. Recordemos que tierras y aguas han recibido 40 años de lluvia ácida liberada por las baterías de separación, además de los derrames directos de crudo a tierras y aguas. A principios de los años 90 fue tanta la contaminación de la laguna Santa Anita, que la Secretaría federal de Medio Ambiente la declaró “muerta”.

b)    Las presiones por un lado de la inflación, sobre todo respecto al costo de alimentos industrializados producto de la influencia de la economía petrolera en el estado.

c)    La reducción de la ocupación en los sectores agropecuarios y pesquero.

d)    Los efectos de una urbanización cultural que genera expectativas que no da condiciones para satisfacer sobre todo a la población joven.

e)    La invasión y contagio de las condiciones de delincuencia imperantes en todo Centro América desde Tamaulipas hasta Honduras.

f)     La posibilidad de que sus tierras sean legalmente adjudicadas a las compañías petroleras bajo las nuevas leyes de la Reforma Energética.

g)    La posibilidad de sufrir fuertes efectos de las posibles inundaciones catastróficas dado que el diseño del Plan Hidráulico concentra la salida de aguas excedentes en la Laguna Santa Anita vía el Río Samaria-González y mediante “las ventanas” de los ríos alimentadores del Grijalva a través de Simón Sarlat y Chilapa.

h)    El alza del nivel del mar por el calentamiento global y las lluvias torrenciales por la misma razón.



La Opción de Ser Indígena:

Cada vez más el “ser” indígena, ante las condiciones de integración social a la cultura moderna de la sociedad mexicana, sobre todo vía educación y actividades laborales, aparece más como una condición electiva, se puede aprovechar o no la herencia cultural indígena aunque haya siempre elementos inconscientes que persistirán y que de hecho más bien han penetrado al sector moderno de la cultura mexicana. El ser indígena significa la oportunidad de tener una visión de mundo particular específico que por supuesto se manifiesta sobre todo en el manejo de una lengua, pero también en reconocer una herencia de cierta manera de relacionarse con la naturaleza y de organizarse socialmente, de integrarse en las familias y las comunidades, cosa que se manifiesta sobre todo en la forma de los rituales religiosos y todo tipo de creencias simbólicas.

En el rompimiento de los estados nacionales que significa la globalización, en donde la relación se establece más entre regiones que entre países, la etnicidad ha ganado una nueva proyección en 3 niveles:

UNO)  haciéndose más importante las territorialidades indígenas tanto en el sentido positivo de resaltar zonas culturales diferenciadas, pero que al mismo tiempo, como el caso de los pantanos tabasqueños, se trata de zonas ecológicamente importantes para su conservación y desarrollo ecológicamente sustentable; como de espacios susceptibles de apropiación y destrucción por parte de los procesos empresariales de la economía extractivista de producción de minerales, de producción de energía o de explotación turística.

DOS) Y al mismo tiempo, esta globalización en tanto se trata de un sistema de competencia de estas regiones, importan mucho para esta competencia las condiciones diferenciales, las diferencias propias, las llamadas ventajas específicas. En ese sentido, una cultura propia y única como la Yokotán, y un ecosistema específico y único como son los pantanos de la llanura costera del golfo, se convierten en elementos que pueden ser utilizados competitivamente para generar actividades económicas gestionadas por la población local ya sea individual o colectivamente.

TRES) En la nueva economía la cultura se convierte en un valor económico de desarrollo, y justamente lo que los pueblos indígenas tienen es cultura pero además diferenciada. Aunque a nivel local y regional estén atrapados en un sistema racista de menosprecio, como ocurre con la cultura yokotán, a nivel de la sociedad global pueden encontrar el reconocimiento, solidaridad y socios y promotores que pueden permitir incluso promover actividades que tengan un sentido de ocupación para jóvenes y adultos mayores, o incluso económico en el sentido lato de la palabra como está ocurriendo con pueblos de Oaxaca, Guerrero, Jalisco, etc.

¿Cuáles serían estos elementos culturales? Habría que hacer una recuperación en estos campos:

a)  Las relaciones interpersonales, comunitarias e intercomunitarias y el cuidado propio

b)  Formas de relación con la naturaleza

c)   Formas de producción de la realidad, de sustentabilidad

d)  Contenidos de identidad contra la anomia

-Lengua propia

-religiones y tolerancia

-etnohistoria, historia local e historia oral.

-visión de mundo

e) utopia local

Todo esto, como está ocurriendo en otras partes, puede convertirse en actividades específicas tanto de solidaridad social directa para una autosustentación de necesidades básicas fuera de los mercados capitalistas, formas de atención y cuidado para los sectores más vulnerables de la sociedad y hasta en formas directas de seguridad y autodefensa en un caso dado. Puede también convertirse directamente o en base de actividades culturales y productos simbólicos que pueden ser apoyados desde cualquier nivel institucional nacional o internacional.

Pero todo esto, en un mundo en el que ya no se trata meramente de gestionar apoyos o recursos que vengan de otras partes o de los gobiernos, que se trata de poner en marcha formas propias y a veces por necesidad o por mejoría, alternativas de seguridad ciudadana, de atención a la salud, de nutrición, de educación, de cuidado de ancianos, de actividades de jóvenes, pasa por la dimensión clave del desarrollo:

El Desarrollo del capital Humano, educación y capacitación.

Esto significa en imaginar y desarrollar formas de educación que lo mismo recuperen los saberes étnicos tradicionales, como también desarrollar formas educativas no dirigidas a buscar trabajo en el mercado, esas ya existen, sino a desarrollar las técnicas, los conocimientos que permitan organizar actividades que resuelvan las necesidades inmediatas de la comunidad y que si se logra generar el nuevo municipio pueden ser apoyadas por esta institución, y si no, a través de formas como asociaciones civiles. El inicio del desarrollo de estas actividades puede darse desde las actividades indispensables en todo caso para solicitar la creación de un municipio indígena como ha ocurrido recientemente en Morelos, donde se crearon 3:

-Definición de la territorialidad del nuevo municipio con base en la relación entre las comunidades a través de sus actividades productivas, de sus relaciones familiares, de sus prácticas rituales compartidas, de la lengua; etc.

-Definición de todos los problemas de atención a la ciudadanía y trámites para hacer efectivos los derechos ciudadanos y la construcción de infraestructura básica que se resolverían con una nueva sede administrativa municipal.

-Definición de los recursos generales con que se cuenta dada dicha territorialidad y las posibilidades de impulsar acciones con sentido de desarrollo general y económico como el turismo, el ecoturismo, el aprovechamiento colectivo de la presencia de lagunas, playas y zonas arqueológicas por ejemplo.

-Definición de necesidades de que tipo de especialistas, técnicos, profesionistas como contadores, especialistas en pesca tradicional, piscicultura, comercialización, turismo, etc. se necesitan no como sólo como formas de búsqueda de trabajo en el mercado abierto sino en función de las necesidades que se detecten en el nuevo espacio común.

-Recuperación de todas las formas y contenidos culturales, sobre todo la historia oral que refuerce el sentido de identidad local y regional.

- Promoción de convenios con este objetivo con instituciones culturales, técnicas y educativas de todo el mundo (dado el carácter indígena).

-Promoción de acuerdo para el desarrollo de toda la zona indígena Yokotán desde San Carlos hasta Nacajuca sin recurrir a las burocracias federales manipuladoras como la CDI.


martes, 17 de octubre de 2017


Estrategias Perversas de utilización de las políticas de género.



El centro de investigación está dirigido por una connotada feminista que no sólo ha hecho y hace investigaciones, incluso, más “con perspectiva de género”, que de género o feministas en sí mismas, pero su militancia feminista no se ha quedado en expresiones de abajo firmante o en sus ensayos publicados, sino que ha intervenido en situaciones, y ha sido parte de un grupo político que sin decir ha hecho mucho y derrotado dentro de su propio partido con su principal líder exiliada logró muchos avances que se convirtieron en legislaciones y en visibilización de situaciones que antes no existía en este país. Su segunda de abordo, al mismo tiempo es también igualmente una feminista que imparte seminarios sobre el tema y fomenta el cambio de las relaciones cara a cara y en espacios cercanos e íntimos. Y de los cuatro altos funcionarios, la tercera, aunque no es militante feminista es también una mujer y muy apegada a la Directora.

            De pronto un día, los pasillos del Centro aparecieron adornados con hojas de papel bond tamaño carta con los letreros: “Alto al hostigamiento sexual en el Centro”, “No porque te salude te da derecho a besarme o tocarme”. Por supuesto, todo mundo se extraño. Y todo mundo inmediatamente pensó que si algo había pasado tendría que haber sido a una de las jóvenes pasantes o de servicio social o contratadas por proyecto que no conocían al Centro ni mucho menos a su Dirección. Y que además no sabía que hacía más de diez años ese tipo de cosas se discutía y arreglaban públicamente en el Centro. Todo mundo dio por descontado que la cosa se arreglara con hablar con la Directora y una sanción al compañero que hubiera hecho algo del tamaño de la ofensa.  De hecho tan hiiperconsciente es el Centro que varios compañeros discutían si protestar por un cartel del Sindicato donde invitaban a los gordos a entrar a una terapia que iban a impartir que mostraba la caricatura de un gordo ridículo.

            Sin embargo, en la siguiente reunión del Colegio Académico, no fue una mujer la que denunció el caso, sino un compañero hombre que comenzó diciendo que toda la Universidad estaba escandalizada por el hecho de que en el Centro -que está en una zona alejada del resto de las instalaciones- ocurrieran abusos sexuales como los denunciados. La respuesta general de todos los presentes fue que la compañera presentara su caso como ya había ocurrido por hechos anteriores varias veces cada vez que alguien consideraba que pasaba algo que ofendía a las compañeras como el tipo de pantallas de protección que aparecía en algunas computadoras o un calendario que tenía un contador en la parte de atrás de la puerta de su oficina (el escándalo se apagó cuando la jefa de biblioteca, una señora de más de sesenta años defendió su derecho a tener desnudos en su pantalla de computadora. Tenía una foto del David de Miguel Angel).

            El compañero denunciante explicó que tomaba la voz de la compañera ofendida para protegerla porque temía la reacción que podrían tener las autoridades y los compañeros y se presentó a sí mismo como aliado siempre de las mujeres y como prueba estaba los temas de su investigaciones que tenían que ver con violencia de género. Y en efecto, se trata de un investigador que hace trabajos de violencia de género, un  reconocido sociólogo “como debe de ser”, garantizado y legitimado por múltiples premios otorgados por instituciones oficiales por lo mismo, es decir, alguien que vive de los problemas de la gente (pobreza, anomia, violencia, etc.) y que siempre recibe los financiamientos de los programas de investigación de las mismas instituciones porque sus investigaciones siempre “les gustan”; y que por lo mismo hace política en el Centro todos los días directamente o a través de su equipo, formado por mujeres, además extranjeras (dependen los primeros años del contrato con su investigación para renovar su visa de trabajo) luchando para que la Universidad no se quede con ninguna parte (15% por reglamento) de los contratos de investigación que consigue. Con ese fin siempre buscan tener miembros o miembras de su grupo en los órganos de representación y administración para en los hechos, como ocurrió con una directora anterior, coptar todas sus decisiones al mayoritearla en estos órganos, eso sí, a cambio de cederle su parte de contratos con las otras instituciones. Los resultados de todas estas investigaciones, por supuesto, siempre terminan coincidiendo con los diagnósticos y las políticas de las mismas investigaciones y son un insumo valiosísimo para los funcionarios de esas otras instituciones para justificar lo que hacen o dejan de hacer y sobre todo para justificar partidas presupuestales ejercidas o no.

            El escándalo se desinfló cuando las compañeras presentes, la mayoría feministas también, le informaron que lo que estaba haciendo se conoce en las políticas de género como “patronizing” (tratar con aparente amabilidad a alguien demostrando la presuposición de la superioridad de quien ejerce la acción) y “mansplaining” (que el diccionario Merriam-Webster dice que ocurre cuando un hombre habla condescendientemente a alguien -especialmente una mujer- acerca de lo que considera que no tiene suficiente conocimiento con la asunción de que sabe más que la otra persona puede entender). Y que bastaba que la persona interesada u ofendida, “si existía”, pasara con toda la discreción que quisiera a hablar con la directora.  Ya en ese momento todo mundo dudo de que realmente hubiera existido la persona y la acción dada la negativa del defendedor de invitarla a la reunión para públicamente regañar o proceder con lo que fuera necesario con el compañero ofensor como había pasado en situaciones semejantes antes. Y por supuesto no ocurrió pero el daño estaba hecho porque el mismo personaje se encargó de publicitar en el resto de la Universidad que en una institución dirigida por feministas había acoso sexual contra mujeres.