domingo, 4 de octubre de 2020


PLAN HÍDRICO Y LA SUPERVIVENCIA DEL ESTADO DE TABASCO (2012).
            Contexto y Situación:


Viabilidad de Tabasco:


La historia de Tabasco en el siglo XX es la de la construcción y destrucción de una región. Lo que está en cuestión es la viabilidad de Tabasco. Hablamos de sustentabilidad, pero lo que está hoy a discusión en las instancias de planeación y programación como lo demuestra por ejemplo el estudio de la CEPAL de la inundación de 2007, es la viabilidad del estado. Los elementos de problematización de esto son los siguientes:


 


Teórico-Ideológicos:


-En la globalización los estados nacionales no sostienen a las regiones, y las regiones compiten entre sí. 


-Las regiones que no pueden sustentarse deben de desaparecer. Es irracional subsidiar el sostenimiento o existencia de una región que no produce sus propios recursos.


-Los estados compiten por la localización de recursos y actividades con sus ventajas comparativas (recursos naturales, ambientales, culturales, localización en redes comerciales, fiscalización amigable, bajo coste mano de obra). 


-Los factores decisivos hoy son: composición sistémica local de espacios de producción (Clusters) y calidad intelectual y de capacitación de la mano de obra. Ambos son vistos como “espacio” o “ámbito” general, “contexto” para desarrollo de actividades. Por eso el desarrollo ahora es “urbano”, centralizado en espacios urbanos complejos fuentes de iniciativa, innovación, originalidad y creatividad. Y eso es lo que hoy se entiende por “Cultura”. Por eso las ciudades globales son “culturales” y la “cultura” es hoy la mayor fuente de capitalización. Papel central de universidades e instituciones culturales posmodernas.


 


Contextuales Nueva Regionalización:


1) En nueva organización espacial Tabasco ya no es la puerta del Sureste sino mero corredor de paso entre Guatemala-Chiapas al D.F y Sureste de Estados Unidos.


2) Políticamente se le desconoce su aún importante lugar en la producción de energía y su derecho a ser resarcido por los costos de producción de la misma, sobre todo ambientales.


3) En los hechos Tabasco le ha dado la espalda a la integración Mesoamericana a la economía inmaterial: turismo, cultura y medio ambiente.


4) Tabasco es inviable por los altos costos para sostener su sistema hidrológico.


5) Acostumbrados a subsidio federal, Tabasco ha sido siempre lugar de extracción de capital, nunca de reinversión, sobre todo para sus propios habitantes.


6) Nulo desarrollo de capital humano local encubierto por cultura de autocomplacencia y limitación de espacios públicos sociales, culturales, urbanos y políticos.


7) En las condiciones actuales de ideología y teoría económica no le ven viabilidad a Tabasco, invertir en obras hidrológicas es tirar dinero bueno al malo: “la gente se metió al camino del agua y se debe de salir”. Con menos población Tabasco se vuelve todavía más políticamente irrelevante en el contexto nacional.


 


El Reto consiste entonces en:


-producir los recursos para sostener su sistema artificial de control hidrológico.


-reinsertarse en la nueva organización regional imponiendo alguna forma propia de centralidad (complejidad y complementariedad productiva y oferta de servicios complejos) distinta a la asignada programáticamente.


-tiene que hacerlo en el contexto de una devastación ecológica y escasez de recursos producida por los desarrollos anteriores.


-esto implica una estrategia diversificada que como novedad necesita desarrollar los elementos sociales y ambientales para el desarrollo de un capital humano verdaderamente competitivo en términos internacionales (actualmente no lo es ni a nivel regional), y aprovechar rentable y sustentablemente sus recursos paisajísticos y culturales.


 


            Tabasco destaca por ser una región que en el siglo XX fue objeto de varios e importantes proyectos dirigidos, deliberados, de transformación territorial con objetivos económicos, en lo que en el siglo XX conocimos como Desarrollo. La Condición y situación de Tabasco puede entenderse comparando la distancia entre los proyectos y los diagnósticos. Como diagnósticos contamos con las recomendaciones de la CNDH y cuando menos dos trabajos científicos: el informe del Centro de Ecodesarrollo de 1982 y el del Instituto de Naciones Unidas para el Estudio del Desarrollo Social publicado en 1989. Con esta información podemos ver claramente la distancia entre la visión del desarrollo como una mera organización de los factores de producción y sus resultados como condiciones para la vida en general y la sociedad en particular.


 


 


La Situación del Plan Hidráulico actual


 


Cuando se formuló el proyecto de las obras de control hidrológico para Tabasco por parte del Ing. Echegaray Bablot quien trabajó desde 1935 en ello, aunque se tenía la idea de copiar los objetivos de las obras en el río Tennessee de liberar importantes extensiones de territorio para actividades económicas, el modelo que se menciona persistentemente es el de Holanda, donde se tiene consciencia de que se construye una estructura artificial para mantener libre de agua, incluso estando a una altura menor que la del mar, un territorio que incluye importantes ciudades. Lo hecho en Tabasco quiso ser una mezcla de ambos proyectos, pero una diferencia que a largo plazo ha sido muy importante, es que mientras en el caso holandés se tiene consciencia de que es un sistema artificial que requiere de permanentes ajustes y sobre todo mantenimiento, en Tabasco se ha mantenido la falacia de que es una región todavía totalmente determinada por la naturaleza lo que ha servido para descuidar la idea de mantenimiento y ajuste. Todavía en los años 80 se recordaba mucho que la vida de las presas útil de las presas era de alrededor de 30 años; pero luego, además con el cambio ideológico del neoliberalismo y la globalización, ahora, por ejemplo, es imposible conseguir la información sobre como ha bajado la capacidad de almacenamiento de agua en virtud de la sedimentación, e incluso cuestionados directamente, tanto los ingenieros del Instituto de Ingeniería de la UNAM y los técnicos de Comisión Federal de Electricidad y de Conagua dan respuestas de una lógica insostenible y en todo informe o explicación dan cifras como si las presas todavía retuvieran el 100% de su capacidad original.


            La idea de mantenimiento y ajuste nos lleva directamente al problema de los costos y del origen de los recursos para sufragar esos costos. En el caso del río Tennessee la obra fue financiada centralmente desde otra región que sostiene su costo con recursos financieros nacionales, pero en el caso de Holanda, los recursos para sostener el mantenimiento del sistema viene de actividades financieras y comerciales que la han sostenido. Por eso, considerando los modelos de desarrollo económico, en toda esta problemática se vuelve central la cuestión de la producción, origen, distribución y uso de los recursos económicos para el sostenimiento de este tipo de sistemas. Con la ideología neoliberal, ahora se espera que cada región se sostenga a sí misma y busque ya no su incorporación a un sistema nacional como lo logró Tabasco a partir de los años 70, sino que encuentre su nicho de inserción en espacios macrorregionales de economía global para obtener recursos. Bajo esta ideología, los documentos de planeación regional para el Sureste de México, explícitamente no consideran por ejemplo que el sostenimiento de la sustentabilidad de Tabasco o los problemas del crecimiento urbano de Cancún deban ser apoyados con recursos provenientes de la federación o de organismos internacionales. Esta nueva perspectiva se tradujo inmediatamente, desde el sexenio de Carlos Salinas en que, como ahora se sabe, se dejó de dar mantenimiento a las presas y en todos los puertos del Golfo de México se dejó de dragar la boca de los ríos. Esto último, por ejemplo, según el Secretario de Obras Públicas de Veracruz, explica suficientemente la inundación nunca vista del centro histórico de Minatitlán. Este tipo de decisiones basadas meramente en criterios ideológicos financieros, ignoran por ejemplo, que según demuestra la historia, todos los puertos mexicanos del Golfo de México fueron obras artificiales sostenidas por un constante mantenimiento del dragado de las bocas de los ríos desde finales del siglo XIX, son hechos artificiales.


            A diferencia de Holanda donde se hace motivo de orgullo la artificialidad del sostenimiento de la región, en Tabasco todavía hasta hoy ha privado el discurso y la visión de que se trata de una región determinada y dominada por la naturaleza, y con esto, en su caso, se ha cubierto la responsabilidad de decisiones u omisiones de técnicos y políticos que han tenido efectos en inundaciones, como reconoció el ingeniero Rovirosa para el caso de la inundación urbana de 1979, o como se quiso ocultar la importancia de rellenar los vasos reguladores y destruir bordos urbanos en la de 1999.


            Este discurso de predominio de lo natural ya desde documentos de 1993, servía para que la entonces CNA dijera que el problema era que Villahermosa estaba en un embudo por donde salía la mayor parte del agua de la planicie, sin recordar que ese embudo en parte fue resultado de la decisión y objetivo de desecar a la Chontalpa Grande considerando que las obras de los años 50 bastaban para defender a la ciudad. La consciencia de que se habían concentrado las aguas en una sola salida, era tan clara que por eso de proyectó y comenzó a construir lo que en ese tiempo se llamó el Canal Samaria-Golfo, y a cuya inconclusión se le ha achacado parte de la problemática actual. 


            El asunto de los costos tiene que ver porque lo que hoy se presenta como Plan Hídrico Integral para Tabasco, lo que fue publicado como tal, alrededor de 3 mil páginas de ensayos varios de diferentes investigadores, con múltiples contradicciones y sin un informe ejecutivo organizador, en realidad se reduce a 3 conjuntos de obras:


-Las ventanas o escotaduras en el sistema zapotes-Grijalva


-La estructura de control del Macayo que desvía el agua del río Carrizal al canal Samaria.


-La terminación de la construcción de los dos bordos del canal Samaria hasta la altura de Oxicaque.


 


El resultado como está proyectado de esta manera parcial y como se ha venido construyendo, es, como se hizo evidente en 2010, es que el objetivo único es la protección de la ciudad de Villahermosa, y a cambio concentra toda el agua en la zona de la laguna de Santa Anita anegando sin control todos los pueblos indígenas chontales desde Simón Sarlat hasta Oxiacaque y Vicente Guerrero. Se presenta como Plan de Acciones Urgentes, pero en realidad aparece como un plan recortado frente al proyecto original de 1997. Además, como estrategia para desfogar las presas anticipadamente, desde 2008 hasta 2011 se mantuvieron inundadas las tierras de trabajo de esta zona indígena fuera de las fechas tradicionales de inundación durante todo el estiaje, desde abril hasta octubre, quebrando la economía de estas comunidades.


            Sin embargo, el sacrificio de estos pueblos, que en los hechos configura el delito de etnocidio porque va a terminar obligando a los pueblos yokotanob a emigrar por hambre, no asegura que en un evento extraordinario, las crecientes mayores del ciclo decenal, Villahermosa vaya a quedar protegida. Tanto en el documento de 1997 como en el de 2009 se señala que es un gran error canalizar toda el agua por una sola salida, pero es lo que se está proyectando en los hechos. Pero además, si bien el canal Samaria se proyecto originalmente hasta su salida al mar, incluso en tres posibles versiones, según el plan de 1997, lo que se está haciendo ahora, y expresado por boca del vocero local de Conagua y el ingeniero encargado en campo, sólo tiene planes de obras hasta Oxiacaque. Es decir, que toda el agua del Mezcalapa se transportaría hasta Oxiacaque donde se liberaría hacia la Laguna Santa Anita, y por el otro lado, cruzando el Grijalva se canalizaría por las ventanas o escotaduras toda el agua de la zona del Río de la Sierra y el Tulijá-Chilapilla sobre Simón Sarlat y eventualmente la laguna Santa Anita. Como podemos ver en el diagrama del PHIT, no se considera la suerte de estos pueblos, ni se aborda el problema de la salida al mar, que sí se planteaba en el Plan de 1997. 


            Pero el Plan de 2009 menciona que en un evento extraordinario podría bajar una cantidad de agua semejante a la del Usumacinta que golpearía con toda su fuerza el Macayo, de ahí rebotaría hacia el Samaría que a su vez avanza nuevamente en línea recta hacia Villahermosa donde chocando contra un bordo que no está terminado y tiene una figura visiblemente irregular, daría vuelta en un ángulo de 90º. Todo un reto para la infraestructura. 


            El Plan de 2007 en cambio recomienda construir varias opciones de salida al mar que van desde activar un vertedero adicional desde la presa de Malpaso, con un cauce que puede conducirse hasta el río Tonalá, se menciona la posibilidad de conducir agua hacia la Laguna del Rosario y de ahí derivar también hacia el Tonalá, e incluso la posibilidad de reactivar el Río Seco desviándolo de las ciudades. Llama la atención, y tiene que ver con el sesgo productivista que se ha seguido y el carácter de símbolo que tiene el Plan Chontalpa, no se menciona que es muy clara la posibilidad de canalizar excedentes a través del Plan, ampliando varios canales. De hecho ya existen dos entradas de agua del Mezcalapa a la red de canales del Plan, y en enero de 2011 ya Conagua estaba limpiando el canal El Naranjero que saca el agua del Plan al mar. 


            Es decir, que lo que estamos viendo es una visión recortada de las posibilidades de acciones a tomar incluso desde esta perspectiva de grandes construcciones. La gente del Instituto de Ingeniería explica que lo desarrollaron con base a las posibilidades de presupuestación que se les dieron. Y en esto hay que pensar que se actuó mal desde la perspectiva científica porque en principio el sector científico tendría que problematizarse libremente todas las posibilidades para explorar su factibilidad, y después ajustarse a los posible y costeable, y no al revés. Y sobre todo cuando existe un antecedente como el Plan de 1997, que aporta otras opciones.


            Más allá de esto ambos planes son criticables y están incompletos por su muy inadecuada y pobre incorporación de las problemáticas ambientales y sociales. En ninguno se considera seriamente la prospectiva de los cambios que pueda producir el cambio climático, no se considera la característica más particular de la planicie tabasqueña que son sus ciclos metereológico/hidrológicos anuales y decenales, que son básicos para toda esta problemática. 


            Por ejemplo, se dice que nunca se ha operado una estructura de control del Macayo y que va a ser todo un reto, entre otras cosas se menciona que se hará necesario mantener el nivel del Carrizal debajo de la estructura al mismo nivel durante todo el año para que no se caigan los barrancos de las orillas, lo cual en una región donde hay mareas anuales y diarias como Tabasco será un reto.


            Lo que el PHIT presenta como estudios sociales no son sino meros recuentos demográficos de la población que de los 28 pueblos que tendrán que ser removidos para el funcionamiento del Canal Samaria.


            Además en el PHIT no se menciona al río Usumacinta, incluso en el Plan de 1997 sólo se hace una mención superficial. No ha habido estudios serios sobre la problemática del Río Usumacinta e incluso el plan de construir 5 presas sobre el río surgió del Banco Interamericano de Desarrollo como parte del Plan de Interconexión Eléctrica de Centroamérica que simplemente apuesta a incrementar la oferta de energía a nivel regional. Pero no se conoce o no es púbico o no existe el estudio que demuestre que tal energía es necesaria, o que efectivamente su oferta desencadenará procesos de desarrollo. Eso no esta ni probado ni demostrado. Lo que sí está demostrado es que se construyen presas en todo el mundo por meros motivos especulativos para beneficiar a las grandes constructoras trasnacionales, las obras de John Perkins, nos explican como se da este proceso. En todo caso, las presas para el Usumacinta jamás han sido propuestas o planeadas para el control de las inundaciones extraordinarias.


 


            Luego entonces, se hace necesario que avancemos hacia dos transiciones conceptuales. La primera, más cercana, es incorporar los criterios ambientales ya ampliamente conocidos, para el control de las inundaciones extraordinarias, es decir, que al hablar del Usumacinta consideremos que detener los ciclos anuales y diarios de marea implican destruir el hábitat único de los Pantanos de Centla, que es uno de los mayores recursos de desarrollo moderno, en el sentido de su aprovechamiento paisajístico, turístico y científico con que cuenta Tabasco; y por supuesto, no destruir ni la selva Guatemalteca ni las zonas arqueológicas a ambos lados de la ribera, ni el cañón de Boca del Cerro. En el lado del Grijalva, se hace necesario también incorporar de manera seria estos elementos y rompiendo la ilusión tecnocrática de las grandes obras monumentales, hacer grandes programas integrales de reforestación, de cuidado de la cobertura vegetal y conservación de suelos, más desazolvamiento de los cientos de canales pequeños, y corregir todas las retenciones de agua y distorsiones que provocaron en los años 70 y 80 los caminos, canales y ductos de PEMEX para rerracionalizar la circulación de agua. Esto es posible, viable y se tiene que hacer apoyando a los propietarios y usuarios de la tierra, desde los grandes hasta los pequeños campesinos y hasta a los pescadores libres que explotan racionalmente los pantanos con técnicas y actividades tradicionales.


            Esto también se tiene que apoyar con formas nuevas de asociación para la producción para aprovechar las nuevas actividades rentables de la globalización como son el turismo cultural y el turismo ambiental que sólo se hace posible asociando a las comunidades con los grandes transportadores y hoteleros turísticos, es un gran reto dada la experiencia estatal, pero es un paso difícil y necesario; que en lo cultural, y ya incluso a nivel urbano, se hace necesario, que como en Campeche y Yucatán, los capitalistas privados locales inviertan en infraestructura y ornamentos, atractivos y actividades que constituyen los atractores del turismo contemporáneo.


            Dadas las condiciones ambientales, se hace necesario también que se le de una vuelta al revés a la costumbre económica tabasqueña de basar todo en la extracción y explotación de recursos necesarios con un nulo desarrollo de la calidad del capital social, para lograr un desarrollo de actividades de la economía inmaterial, de la sociedad de la comunicación y de la cultura, dada la imposibilidad e inadecuación del desarrollo de industria pesada; sin dejar, por supuesto de aprovechar el lugar todavía muy central que tiene la actividad petrolera y gasera en la región, pero respetando las normativas ambientales para que deje de generar el impacto suicida que sigue teniendo en el área.


            Y finalmente, los más difícil, tenemos que imaginar, crear, inventar, la manera de dejar de ver al agua como un excedente del cual sólo queremos deshacernos, para entenderla, verla y aprovecharla como un recurso en la nueva economía y situación del siglo XXI.

viernes, 17 de julio de 2020

Neoiberalismoen la ciencia: Para quienes dicen que no existe la ciencia neoliberal.



El sistema: dentro de las instituciones científicas actuales se convirtió en un requisito para promociones el concursar por financiamientos para proyectos de investigación. Un requisito razonable es que deben de participar varios investigadores de diferentes dependencias y estudiantes, pero esto ha llevado a que los investigadores y profesores condicionen o impongan temas de tesis a los estudiantes. Si no, mínimo no les dan las cartas de recomendación indispensables para inscribirse en un posgrado u obtener una beca. Lleva también a que retorciendo el principio de libertad de cátedra e investigación, los investigadores definan temas y formas a lo que sea financiable. En los financiamientos no hay un rubro específico de sueldos a otro tipo de participantes casi siempre indispensables como técnicos, estadísticos, laboratoristas, encuestadores, etc. Lo que obliga a disfrazar el rubro como compra de productos o contratación de empresas lo que obliga a entrarle al formato que hoy conocemos como la estafa maestra. Y finalmente, cuando normalmente lo que más necesitan investigadores son gastos de viaticos, transporte, etc. Lo que se privilegia en interés es la compra de material y equipo, que por una parte se convierte en la única firma en que los investigadores y la institución tengan infraestructura técnica, pero sobre todo se convierte en un subsidio indirecto a empresas privadas y abre un campo infinito y provechoso de negocios a los administrativos de las instituciones y los proveedores. Con los años, personalmente he visto cómo se abrieron puertas giratorias en donde los mis,is personajes pasan de ser proveedores a administradores institucionales y visceversa, e incluso algunas veces fui cohesionado en órganos de gobierno para aprobar este tipo de movimientos. Es resumen, desde hace varios años, si un investigador quiere subir de categoría está obligado a promover los negocios de agentes privados y de este espacio gris de puertas giratorias. El contenido, sentido y resultado de sus investigaciones es irrelevante porque el criterio con que es evaluado es el del número de proyectos con financiamiento. Es decir, que tanto negocio ha justificado y promovido con sus proyectos “cientificos”. Otro capítulo es el de la productividad medida por publicaciones...

miércoles, 15 de julio de 2020


La rebelión de los desplazados: 




Varios de los intelectuales mexicanos más conocidos, algunos de ellos que estuvieron en organizaciones políticas de izquierda antes de 1988 y todavía algo después, y cuando menos dos que se asociaron a campañas electorales de AMLO, publicaron un desplegado acusando a la "supuesta cuarta transformación" de autoritarismo y de hacer retroceder los "avances democráticos" (¿se puede llamar  así a los fraudes electorales sistémicos y recurrentes?). Llaman a hacer una alianza para quitarle al gobierno la mayoría en el congreso. De entrada por su composición y tono suena a aquel llamado "Grupo San Ángel" que impulsó a Vicente Fox y participó en su gobierno. Y es claro que den por exitosa la llamada "transición democrática" que a algunos de ellos, o gente cercana a ellos,  les trajo puestos, presupuesto y vínculos con los gobiernos neoliberales. Pero más allá de ello, lo que es super evidente es el carácter endogámico y uniclasista, incluso estrictamente chilango, del grupo, por una parte. Y por otra, el que pecan del vicio de los intelectuales mexicanos que acusaban Carlos Mosiváis, Ikram Antaki y el propio Roger Bartra que firma esta carta: Más que un grupo meritocrático que argumenta en función de conocimientos, actúan y se presentan como un estamento clasista autolegitimado por una "superioridad moral" frente al resto de los ciudadanos mexicanos, una especie de ciudadanos de los ciudadanos o super ciudadanos.


 Llama la atención que el documento no habla de las grandes desigualdades producidas por el período neoliberal y cómo corregirlas, pero sí de una centralización del poder (y el presupuesto, por ende) del actual gobierno respecto a los organismos descentralizados, fideicomisos y demás, de los que específicamente ellos recibieron puestos e importantes apoyos. Su llamado es claro: no buscan una mejor distribución de la riqueza, igualdad social o cosa parecida, sino participación en el gobierno (y el presupuesto). Ese es el nivel de pluralismo que describen, al que llegan. Y apelan a los ciudadanos como una mera masa de maniobra (votos) para apoyar los contenidos y objetivos predefinidos por ellos (en su calidad de intelectual y moralmente  superiores). Su propuesta no es progresista porque no plantea un cambio de formas, actividades y objetivos, sino regresar a darle vigencia a las formas e instituciones surgidas después de 1988 y que tuvieron todo que ver con la búsqueda de "legitimidad por desempeño" con que Salinas de Gortari desgranó al Frente Democrático Nacional, incluso directamente dándole chamba a muchos de estos firmantes o gente cercana a ellos. Olvidan y obvian totalmente los fraudes electorales y de plano mienten al decir que la Cámara de Diputados funcionaba como un contrapeso al Ejecutivo, al pedir que "recupere" ese papel. Este tipo de críticas totales y absolutas contra un gobierno, son negativas, porque al poner como condición que el grupo en el poder ganado en las urnas renuncie al ejercicio del mismo o sea desplazado, impide, bloquea, que en efecto el gobierno corrija aquellas cosas que en su actuar tendría que corregir. Y su posición contrasta poderosamente con su avenimiento con los anteriores gobiernos, en los que, de manera directa o indirecta, tenían arte y parte. El documento resuena mucho a la queja de un grupo desplazado de su capacidad de ejercer influencia y, por supuesto, obtener ingresos del presupuesto público. Y al final, justamente refuerzan la percepción de que la cuarta transformación de Andrés Manuel López Obrador está llevando a la práctica la revolución contra el Ogro Filantrópico que propuso Octavio Paz en su famoso ensayo donde acusaba al estado mexicano de estar controlado y explotado por dos burocracias: "la de los administradores y burócratas" y la clase política. En el neoliberalismo, la modernización política, que abiertamente se presentó como "profesionalización de la política", agregó, como parte de esta alianza un estamento corporativizado de intelectuales, tecnócratas y comunicadores captados y dependientes de programas como el Sistema Nacional de Creadores, el Sistema Nacional de Investigadores, los múltiples organismos descentralizados autónomos y un pesado gasto en comunicación.

domingo, 21 de junio de 2020

De Obsesiones, el fantasma de la ópera.

Tanto la novela como la adaptación del musical de Andrew Lloyd Webber de el fantasma de la ópera tienen como tema central la obsesión que produce una joven cantante. Lloyd Webber estrena su musical con Sarah Brightman quien luego sería su esposa después de divorciarse de su anterior esposo. Tras el éxito del musical se convierte en una presentación standard en EU e Inglaterra donde lleva más de 20 años de presentarse ininterrumpidamente. Además de mantener giras con compañías itinerantes. Como ocurre con todas las obras de este autor, la licencia para su presentación exige que todo se haga exactamente igual que en el montaje original. En una reunión para un video promocional  detrás de escena, la cantante Sierra Borgges reunió en su camerino a varias de las cantantes que han representado el papel a lo largo de los años para compartir anécdotas. Les preguntó cuando era el momento en que se sentían Chrustine Dae. Y todas conocieron que era cuando les ponían la peluca con la larga cabellera ensortijada. La peluca para todas las presentaciones ha de ser igual siempre. Entonces es cómo el detalle identitario del personaje. Pero aquí lo interesante es que la primera intérprete no utilizó peluca, sino su cabellera original. Es decir, la peluca está diseñada a partir de la cabellera natural de Sarah Brightman a sus 21 años. Luego entonces cada representación del musical revive y mantiene perenne a la Sarah Brightman de 21 años. Hacer esto, no es acaso un acto de obsesión igual al del fantasma por Chrustine? Es decir, cada noche se revive, se reactualiza, se reencarna un fantasma, que no es el del adorador de Christine en los sótanos, sino el de una Sarah Brightman de 21 años, aunque la real tenga ahora 60. Bien dicen los aborígenes australianos que nosotros, con nuestros sistemas de memoria y comunicación, escritura, grabaciones de voz y de imagen, lo que hacemos es vivir entre muertos, aunque esa voz o imagen que recuperamos sea la propia de nuestro pasado. Para ellos no hay pasados individuales. Solo presente.

Aquí, diversas cantantes caracterizadas como Christine Dae:











miércoles, 17 de junio de 2020

Artistas en pandemia:



Distorsión cognitiva o porque -lo sabe cualquier sociólogo honesto- no basta con una encuesta para explicar un fenómeno. Una encuesta en un periódico inglés demostró que el 80% de las personas piensa que los artistas son la profesión más inútil en la epidemia. Pero no les preguntó que han hecho la mayor parte del tiempo durante el confinamiento. Seguramente habrían respondido ver televisión, videos, documentales, escuchar música y leer ficciones...y que creen que es eso ahora ? y quien cree que hace eso en la sociedad actual?. Ser artista en el sentido más amplio, es conocer y guiarse por criterios estéticos y ser imaginativo y creativo. Incluso el diseño de páginas web para trabajar se hace con capacidades estéticas de los diseñadores que para eso tienen que tener conocimientos y desarrollar capacidades estéticas. La gente dirá que no va al teatro, no van a museos a ver pinturas, no van a espectáculos de danza, ni leen literatura ni poesía. Pero sin esas actividades artísticas básicas no existirían los productos culturales que consumieron durante la mayor parte del tiempo de su confinamiento. Si revisamos el uso del tiempo de la gente durante el confinamiento con lo que piensa, tenemos un claro ejemplo de distorsión cognitiva básica. Y una contradicción del capitalismo actual es que gracias al desarrollo tecnológico los consumimos casi gratuitamente y el 90 por ciento de lo que se paga se le queda al distribuidor y casi absolutamente nada al productor, al artista. La gente no razona sobre lo que piensa que piensa y, en general, promover eso, debe ser el trabajo de los educadores de cualquier nivel en cualquier momento.

martes, 16 de junio de 2020

El barrio en la pandemia.



Vivo en una esquina. Me basta salir a la escalera y sentarme para ver a la gente pasar.
Lo hacía cuando era un niño desocupado, y en palabras de mi madre, inútil, bastante.
Y aunque no me angustio, el confinamiento me ha regresado a esa condición, sintiéndome un poco como entonces, con bienestar y salud.
Lo suficiente para darme la libertad de saberme otra vez soberanamente inútil.
Porque aunque ya no estén mis padres para recordármelo, soy consciente de que hay mucha gente que sufre y que no está bien. En todo caso, he visto a buena parte de quienes conocía ese niño, sufrir y morir mucho antes de llegar a este estancamiento.
Y es que el pequeño jardín, que aún con sus asegunes, los árboles demasiado crecidos y sin césped, es la invariante de una burbuja de aire y tiempo.
Me basta sentarme en la escalera para ver a la gente pasar, lo he hecho por años,
Y no cambia, podía uno adivinar las horas de entrada y salida de trabajar por la frecuencia, y la vivacidad o cansancio de su paso. Y a pesar de eso, por alguna razón, la esquina se les antojaba para arreglar sus problemas Familiares, maritales o patrimoniales, deteniéndose a discutir por parejas o grupos. Con los años me quedó claro qué hay una necesidad básica, ingente y hasta inconsciente, de arreglar los pleitos antes de encerrarse unos con otros en la casa. Adivinar lo insoportable de una noche atrapados en la confrontación.
Dan por hecho la estabilidad del jardín y la escalera y nunca voltean a verme aunque esté a dos metros de ellos, escuchando y viendo todo sin querer. Inexistente, pero informado, sin poderles decir que sus problemas y pleitos son los mismos desde hace tantos años aunque ellos sean otros, o tal vez solo los hijos de sus padres. No se hasta qué punto sirva de consuelo saber que nada es novedad.
Pero ahora discuten solos con un brazo doblado para sostener el celular en el oído, y en la otra mano la correa de los perros que sacaron a pasear. Y el tamaño de los perros también ha disminuido, pero no su necesidad de orinarse y cagar en la esquina.
Solo los niños, si la gata está afuera, voltean y se detienen a llamarla o a decirle algo.
Hasta ahora aquí, si me desconecto de mi existir informático y mi consumo de información, y me siento en la escalera, y escucho a los del taller, me entrego al constante rumor del trafico, las pláticas de los del gas, los de la basura, (también siempre, en todo momento, en algún lugar hay alguien martilleando algo), lo que se vive es una espera. No pasa nada, nadie se ha enfermado en la colonia y simplemente todos estamos esperando. Para los de siempre en la calle, nada ha cambiado, los trabajos han seguido igual, pero la gente pasa ahora de manera más uniforme sin régimen, para cruzar una y otra vez al pequeño súper local y comprar todos los días cosas que podían haber previsto para toda una semana. Pero es que también es la oportunidad de detenerse en la capilla de la virgen bajo el puente y comprar los tamales oaxaqueños que vinieron a desplazar a los más ligeros que vendían gente del Estado de México.
Ahora caminan sin prisa y no van solos, además del perro viene alguien más de la familia y la salida se vuelve un paseo.
A pesar del ruido de los coches, la burbuja funciona para escuchar bajo los arboles, de nuevo, a todas horas, a las aves. Y el tiempo ha sido excepcionalmente bueno, sin el calor excesivo que es tan agobiante en esta ciudad, a pesar de que ha habido mucho sol.
Una granizada desnudó a los árboles, dobló a las plantas, borró las flores y dejó el jardín lleno de hojas secas para aumentar la sensación de anacronismo. De estancamiento y distancia.
Y en mi bienestar no solo están presentes mis muertos familiares y vecinos de la cuadra, los que circulan esperando que no haya, en realidad, nada que esperar; aunque todas las noches nos dicen que en la delegación vecina, a dos cuadras, hay la mayor mortalidad del país; están presentes aquí, con su paso ahora medido y sosegado, los vecinos de todos los días -incluidos esas señoras y hombres sin edad que simplemente desde hace quien sabe cuantos años nunca han podido quedarse encerrados, hasta que un día simplemente no aparecen y tal vez llegue alguien a avisar que fue atropellado y hay que juntar para el ataúd que exige la delegación para enterrar el cuerpo. El velorio lo organiza casi siempre el cura local y es incómodo porque todos los presentes se conocen solo de vista, lo único que tenían en común era esa persona cuyo nombre muy posiblemente ignoran-.
Está presente también todo eso que ya ha sido y sigue siendo entre los coches y las casas, como si las personas solo fueran sombras, meras proyecciones, hologramas que pasan. Un holograma es una parte de algo que contiene la información del todo. Así cada persona, somos todos y somos nadie, pero  tal vez la mejor sinédoque de esto sea la paz, con que, inconsciente de lo corta y frágil que es su vida, descansa entre las plantas la gata. 

sábado, 13 de junio de 2020


La pandemia como coyuntura revolucionaria.

                                                 Rodolfo Uribe Iniesta. rui@unam.mx


          En esta exposición intento describir como es posible ver el momento actual como una coyuntura revolucionaria dependiente de una condición que ya ha señalado Saskia Sassen al exponer el cambio del desarrollismo a la globalización. La coyuntura se da por la confluencia puntual de tendencias de mediano o largo plazo. Pero, el cambio posible, parece ser, al mismo tiempo, la transformación en otra cosa diferente, tanto por un cambio paradigmático como por maduración de procesos intrínsecos del momento anterior. Es decir, el cambio se da tanto por la irrupción de un hecho novedoso, como por el resultado necesario de procesos prexistentes.

          La epidemia está jugando este papel, simplemente al hacer evidente que el capitalismo ya no coincide necesariamente con lo que Fernand Braudel (1984) llamaba la reproducción de la vida cotidiana. Es decir, que la lucha que el capitalismo libró desde el siglo XVIII (ver Polanyi, 1989 y Dobb) por convertirse en la mediación fundamental de la sociedad humana, y por eliminar todas las otras mediaciones -logrando lo que el marxismo describe como el paso de la subsunción formal a la real-, objetivo explícito del neoliberalismo, puede sufrir un interesante revés.

          No es un hecho inédito: es sabido que el establecimiento del estado benefactor y el paradigma del desarrollismo se impusieron sólo por la segunda guerra mundial; Thomas Piketty es muy enfático al afirmar que lo que logró reducir la inequidad de la Europa del siglo XX fue precisamente el impacto del caos de la guerra.

Desde el principio de la actual pandemia populares intelectuales, Slavoj Zizek, Byung-Chul Han y Giorgio Angaben, se enfrascaron en una discusión sobre las potencialidades progresivas o regresivas para el orden social. Quedó entonces presentada como una coyuntura abierta. De hecho, la pandemia nos puso en una situación donde “los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas”, que es la definición de un momento revolucionario de acuerdo con el manifiesto comunista (Marx y Engels, 2016, 25). Pero además, siguiendo lo que se dice en el mismo párrafo del manifiesto sobre el carácter revolucionario de la burguesía, “que sólo puede existir mientras revolucione incesantemente los instrumentos de producción y, por consiguiente, las relaciones de producción, y con ello todas las relaciones sociales”. La coyuntura y las posibilidades de superarla están determinadas por condiciones técnicas y sociales que venían desarrollándose con anterioridad, como, por ejemplo, las formas actuales de comunicación en general que determinan tanto la velocidad con que se propago la epidemia a nivel mundial, como la posibilidad de la porción mediatizada de la sociedad internacional de adaptarse a trabajar, producir y relacionarse virtualmente. Formas de comunicación que también generan el mayor nivel de control (Big data) y de posibilidad de aislamiento individual, que haya conocido la humanidad.

El éxito a largo plazo de las políticas sanitarias y de inmunización mediante  vacunas iniciado desde el siglo XVIII y logrado plenamente tras la segunda guerra mundial, hicieron olvidar a aquellos grupos sociales homogeneizados por una cultura escolarizada y mediática, el papel disciplinador y determinante de la vida cotidiana que tenían las epidemias. Hemos olvidado que a finales del siglo XIX se convivía con la tuberculosis, la prevalencia en México de las llamadas “enfermedades tropicales”, y  la última gran “plaga”, la influenza española.

Este “olvido” está totalmente relacionado con el desarrollo de la mentalidad moderna cuyo principio básico es la capacidad de la sociedad de autodeterminarse. Es decir, se consideraba superada la posibilidad de ser determinados por una intromisión externa a la propia acción de los seres humanos organizados. Pero, al mismo tiempo, esa posibilidad -representada hoy por temblores, meteoritos, etc.- se convirtió en fuente del mayor de los temores.

Y al mismo tiempo, por el nivel de desarrollo de los armamentos y la progresiva conciencia de los efectos colaterales de las nuevas industrias en la salud y el medio ambiente, la propia tecnología se volvió, en una ambigua situación de posibilidad endógena de destrucción catastrófica, en fuente de temores.

Se formó así la sociedad del riesgo: una convivencia altamente dependiente de una red de sistemas técnicos, discursivos y de relaciones, que en tanto complicada y compleja, es altamente delicada; y de la que finalmente dependen individuos cada vez más atomizados; actuando además dentro de esa condición de la sociedad civil que Hegel llamó “el sistema del atomismo” (aquel en donde el objetivo de cada unidad -colectiva o individual, la familia o el individuo- es ella misma (Espinoza, 67)).

En los últimos 40 años hemos vivido además la lucha por la imposición de un sistema extremo de capitalización que Zygmunt Bauman describió sintéticamente, como aquel en el cual los capitalistas dejaban de aportar su parte para cubrir los costos de la reproducción social, siendo unos de sus medios el austericidio y la informalización y desregulación de los mercados (financieros, laborales, inmobiliarios, etc.). Tendencias que la epidemia puede profundizar con el impulso al trabajo virtual y la deslocalización de las empresas, liberándolas aún más de sus bases territoriales y por lo tanto de relaciones impositivas respecto a las unidades políticas territoriales (ciudades), que, para sobrevivir, tendrán que buscar nuevas fuentes de financiamiento que no dependan de la economía capitalista.

Al mismo tiempo la reacción global de intentar detener la pandemia mediante el distanciamiento social, trajo la paralización casi universal del sistema industrial y financiero, resultando en el desnudamiento del capitalismo como sistema no indispensable para el mantenimiento de la vida de las sociedades.

No hay, sin embargo, que confundir esto con un colapso del capitalismo en sí: en un mediano plazo no significa pérdidas para las grandes corporaciones -varias de las cuales se encontraron de pronto en condiciones estratégicas monopólicas. De hecho, las bolsas y las empresas energéticas se han recuperado mediante colocaciones y compras a futuro. Por no mencionar el saldo positivo de la profundización de la “fluidez” laboral al tener un motivo “fundado” para cesar a empleados y obreros, esperando recontratarlos en condiciones totalmente ventajosas, y los apoyos financieros que gobiernos como el de Estados Unidos han canalizado las empresas.

          Esta coyuntura tiene además características particulares en tanto hay consenso de que la crisis económica que se presenta puede ser entendida como parte de un proceso que ya estaba en marcha cuando menos desde hace un año, como una secuela o reiteración de la crisis de 2008 (Piketty, 2015), y por otro lado, de una crisis de movilizaciones sociales, que podría decirse que comenzó en 2011 (Zizek, 2013)  con las reacciones en muchos países contra las políticas austericidas tomadas contra la mencionada crisis. Éstas se habían reactivado desde octubre de 2019, particularmente en América Latina pero también en Francia. Y ahora, en plena pandemia, mediante la reiteración de un acto particular constitutivo de la sociedad estadounidense (el asesinato de un negro por la policía), se convirtió en otra movilización popular internacional que recuerda al 68. Igual, aún no podemos evaluar que tanto estas movilizaciones se relacionan con la pandemia y que tanto son una continuación de la ola de movimientos que, como en Islandia o en Grecia ganaron el poder y luego tuvieron una regresión; o primero fueron derrotados y, transformándose, llegaron al poder, como en España.

          Independientemente de estos procesos, en la parte que podemos llamar infraestructural -como mero proceso sistémico más que por la subjetividad y el voluntarismo político- el hecho de que la pandemia haya detenido el funcionamiento de la industria y la economía capitalista, ha llevado por vías imprevistas a desarrollar un consenso en torno a una medida cuya propuesta estaba en la agenda política al menos desde hace 20 años: la idea de una renta universal o de un ingreso mínimo vital, que al menos, por ejemplo, ya en España, fue aprobado. Sin embargo, igual que los fenómenos referidos anteriormente, la posibilidad de una economía de subsistencia no capitalista y particularmente desmonetizada, también venía de antes, no por las resistencias sociales, sino precisamente, por el exceso de desarrollo de las fuerzas productivas, la tecnología.

           Elmar Altvater y Birgit Mahnkopf en 2002 (p.22) describieron como la crisis Menen-Cavallo de Argentina tuvo la doble vertiente de que por la velocidad de las nuevas formas de transferencia financieras de hecho no se manejaba dinero -ya había habido un antecedente global en 1977-, al mismo tiempo que en la economía local, al no poderse mantener la relación con el dólar, desapareció la moneda nacional y aparecieron sustitutos y se formaron redes de intercambio que operaron sin él. Hoy día, por el nivel alcanzado por la deuda pública de EU, se habla seriamente de un mundo postdólar.

          Y en un ámbito distinto, ahora que como nunca se ha resaltado la importancia de las actividades intelectuales y artísticas para sobrellevar la cuarentena, en particular la música, igual, desde principios de siglo, gracias a los avances en las técnicas y formas de grabación y al internet, el problema dejó de ser el cómo hacer música, el cómo producirla con calidad y el cómo distribuirla. El problema actual de los músicos es como vivir de hacer música, como hacerla rentable para el productor directo. La pandemia agudizó la contradicción porque se acabaron los conciertos y presentaciones personales que eran su principal fuente de ingresos. Pero al mismo tiempo, la mayoría se han mantenido activos, y los públicos pudieron gozar de productos de la mejor calidad desde su propia casa, totalmente gratis. Es cierto que muchos intentaron subir su producción a las plataformas que cobran tickets virtuales para su acceso, pero aún estos, para promocionar dichas actividades, tuvieron que compartir presentaciones gratuitas.

          En fin, el planteamiento, difusión y en diversos casos de aceptación de la necesidad de medidas de “economías morales”, que se proponían desde el siglo pasado ante la progresiva incapacidad de las economías capitalistas para responder a las necesidades de ocupación, vivienda, alimentación, salud y seguridad de grandes estratos de la población, como el ingreso mínimo universal, las moratorias en las rentas y prohibiciones de desalojos, hasta la supresión de la policía y la búsqueda de nuevas formas de seguridad ciudadana -como se logró en Minneapolis- nos hablan de la posibilidad de una reformulación profunda de muchos niveles del sistema social.