domingo, 17 de mayo de 2026

 ¿Qué piensan, qué sienten los desarrolladores de informática, robótica y ahora de inteligencia artificial de saber que se han matado estudiando y trabajando para producir máquinas cuyo objetivo y resultado esta siendo la destrucción de millones de empleos? El dinero y el alto nivel de consumo, realmente apaga la consciencia? O les pasa lo que a los programadores de drones y misiles -no sólo a los soldados de campo- imperiales de EU que regresan y viven el resto de su vida traumados y drogados y hacen películas exaltando su sufrimiento, acallando la muerte de miles de "no americanos"? Matar mata. Y hay una total diferencia entre defender y agredir incluso a quien no ves nunca, a quien sólo es un punto en una pantalla. Una coordenada. Y destruir un trabajo no es sólo destruir una vida, sino toda su familia y sus dependientes, romper las redes sociales. Promete Trump que al obligar a instalar fábricas otra vez en Estados Unidos volverá a haber trabajo. No es cierto. Las nuevas fábricas desde su diseño y funcionamiento partirán del uso cada vez más profundo y difundido de robótica e inteligencia artificial (que además elimina a las oficinas como las computadoras eliminaron a las secretarias). Me pregunto ¿Cómo pueden dormir en paz los desarrolladores y los programadores informáticos?

jueves, 5 de marzo de 2026

El trágico caso de Kymberly en la UAEM exhibió un rasgo general profundo de nuestras actuales autoridades universitarias subyacente en todas sus acciones y políticas.

  1. al reaccionar tarde demostraron que en realidad la seguridad de las personas no les interesa. Hablan todo el tiempo  de comunidad pero no tienen sentido ni entiende de qué se trata ésta.
  2. Su reacción de no actuar como autoridades sino de querer presentarse tardíamente como víctimas, reclamantes y organizando manifestaciones oficiales separadas de las de la familia y estudiantes o expresando tardíamente su solidaridad se parece mucho a las reacciones de los psicopatas, que al no tener un impulso empático natural, solo miman lo que creen que debería ser la respuesta natural. No son psicopatas simplemente solo les interesa mantener su puesto y jerarquía, su superioridad sobre la comunidad general a la que desprecian. Son egoístas, mezquinos y narcisistas. 
  3. Las reacciones, como meramente responder con argumentos jurídicos o legales defensores de una supuesta normalidad son otra muestra de su falta de solidaridad humana y empata con una actitud y política en todo trámite y evaluación escolar y de desconfianza y maltrato a todo estudiante, maestro e investigador. Vivimos en las universidades una verdadera dictadura de los administrativos sobre los académicos. Argumento administrativo o jurídico mata argumento académico, científico o pedagógico.  Y aunque para evitar la generación de una clase administrativa se les obliga a mantener sus actividades académicas, vemos que campea la simulación con adjuntos que dan clase y gracias al SNI proliferan los ayudantes que trabajan fuera de las condiciones laborales y académicas. En particular el nivel III del SNI legaliza la condición de semiesclavitud que se ofrece como escalón de la carrera académica cuando en realidad es un callejón sin salida, y en casos que conocemos facilita la extorsión sexual.