sábado, 14 de junio de 2025

 

Espacios Públicos, Apropiación afectiva o global neoliberal.

                              Rodolfo Uribe Iniesta.

          Hay situaciones en donde no existe posibilidad de tener una posición neutral porque se trata de una disyuntiva. En este caso estamos en la decisión de la modificación por un espacio público urbano para darle un sentido global económico excluyente de la vida local o una recuperación y mejora y rehabilitación para mejorar la calidad de vida y ofrecerle una experiencia auténtica a los visitantes. Hace 4 décadas se hablaba de investigación participante cuando se acompañaba una acción colectiva, hace 3 de investigación implicada donde los mismos actores participaban en la definición del objeto de estudio, ahora se habla de sujeto ubicado en tanto lo que se exponen los procesos de diálogo de los diversos actores en la complejidad de las diferentes dimensiones de la situación. La perspectiva de complejidad tiene mucho sentido aquí porque quienes proponen el proyecto de museo sólo ven una sola dimensión: “la conservación de las piezas” y tienen un solo objetivo: “aumentar el turismo”. De acuerdo con Arturo Escobar nos hablan entonces de una perspectiva de pocas relaciones sociales y mucha teleología con poca sustentabilidad, mucho materialismo y utilitarismo y poca sociedad; mientras al abordaje estudiando las diversas dimensiones de la situación nos permiten plantear alternativas vitales desde la población local sin desplazar ni excluir a todos los elementos actuales vivos incluyendo vegetación y animales. En esta metodología la “conservación de las piezas” no se lee o interpreta como una mera cuestión técnica, sino como lo que Bourdieu llama un “enjeu”, un campo, un emplazamiento, un nudo, donde coinciden y se confrontan múltiples actores y dinámicas que han de ser identificadas y explicadas una a una y en sus relaciones, como lo que es: una coyuntura como la define Hugo Zemelman, es decir, algo objetivable como una sola cosa pero en contradicción y lucha: un sistema de conflicto en donde en su desarrollo o proceso ha de primar una decisión u otra.

En las meditaciones budistas hay un momento en que puede uno preguntarse si una cosa vale la pena o no, de acuerdo con la respuesta eso le da a uno seguridad interna para actuar que está más allá del valor o el coraje y de los pretextos cotidianos. Cuando me tocó dirigir una radio que el gobierno me mandó a liquidar y los Yokotanob me convencieron de negarme, y resistimos un año, aprendí que lo importante no era ganar sino esforzarse por lo que vale la pena. El propio proceso de organización y resistencia genera seguridad individual en las personas, nuevos conocimientos y conciencia. Ganar o perder es secundario, y la respuesta la tienes después de pasado el problema. Quienes por no perder la chamba o la razón que sea toman una posición de defensa de lo irracional, lo insensato, lo injusto, aunque después sean materialmente premiado viven todo el resto de su vida bajo lo que la psicología está llamando el Síndrome del Impostor, y los que pierden defendiendo lo razonable, racional y justo, siguen su vida con una mayor seguridad en sí mismos con la satisfacción de haber hecho lo correcto.

En estos esfuerzos es clave comunicarse bien con el resto del entorno social y no hacer actividades que generen rechazo y tener muy claro el objetivo de la movilización para así poder armonizar y ser tolerantes con las muy diferentes personalidades y formas de entender las cosas, y mediante diálogos como éste, ir constituyendo una visión y acción compartida que busque integrar cada vez a más personas. Diríamos, unidad en un objetivo claramente definido y comunicado respetando la diversidad en lo demás. Hoy en el mundo hay dos tendencias: los autoritarismos que destruyen sociedad para generar ganancias para las minorías, el neoliberalismo; y los movimientos sociales de resistencia que construyen sociedad desde abajo. Organizarse es un proceso de aprendizaje a convivir, y también un tema que podría desarrollarse es el de en que consiste la resistencia pasiva como forma civilizada de movilización política que construye sociedad y sus ventajas frente a otro tipo de estrategias o repertorios.

          Los gobiernos de la 4t que se presentan bajo el registro del partido MORENA se definen como antiglobalizadores y antineoliberales. Pero están olvidando que desde 1994, en el proceso electoral de Tabasco y las reclamaciones por afectaciones petroleras y la resistencia civil, hasta el último día del mandato del Presidente Obrador, se definió como Partido-Movimiento. Es decir, no puede confrontarse o desvincularse del pueblo activo, que en cuanto se organiza, se convierte en sociedad civil sin importar su nivel económico o posición. Normalmente las organizaciones que atienden problemas colectivos -como es el caso- son la unión de los múltiples que actúan conjuntamente para defender el bien común. La 4t comenzó en Tabasco en 1988 como la unión de movimientos pacíficos de resistencia de pueblos indígenas, de artistas, comunidades eclesiales de base, defensores de derechos humanos, campesinos, pobladores y sectores que se separaron del entonces Partido Único.

Además los gobiernos de MORENA tienen el mandato de no mentir, no robar y no traicionar. En los 50 puntos de su programa el gobernador actual se comprometió textualmente a mandar obedeciendo; mejorar la infraestructura del Parque Museo la Venta, reactivando el espectáculo de luz y sonido; rehabilitar de manera integral el Parque Tomás Garrido y rescatar la laguna de las ilusiones. No se menciona construir un edificio de dos plantas sobre 14700mts2.

El dilema de donde y cómo construir un nuevo museo no es una confrontación entre partidos y de hecho está dividiendo a los partidarios de la 4t entre los que -siguiendo el consejo de López Obrador- usan su propio criterio y los que sólo obedecen consignas como en los tiempos de cuando el PRI era partido único.

          El proyecto de construir un nuevo museo, un nuevo edificio postmoderno encima del Parque Tomás Garrido de Teodosio González de León y el Museo Parque Poema de la Venta de Carlos Pellicer es un proyecto típico de la globalización neoliberal. Su primer característica es que en lugar de crear un nuevo espacio público, cultural y ecológico en una ciudad petrolera altamente escasa de éstos -es decir, en lugar de generar desarrollo cualitativo e integrativo-, insisten en construir en el mismo emplazamiento para capitalizar el capital simbólico, cultural, y afectivo desarrollado por más de 60 años de apropiación y goce colectivo de locales y visitantes, sin mejorar la ciudad ni la calidad de vida de sus habitantes de la ciudad. Al contrario, se trata de colonizar un espacio vivo y vivido, es un proyecto que expropia un espacio público ya integrado a la vida de todas las clases sociales del estado en beneficio de un turismo de alta gama, digamos llanamente, de ricos básicamente extranjeros. La lógica de la globalización: privilegiar lo lejano destruyendo lo local: montar un escenario para quien sólo pasa destruyendo la vida de quien ha estado y estará siempre ahí.

Espacios públicos que además, en este caso, son resultado de exitosas intervenciones en favor de la convivencia, cultura y esparcimiento de la población local, y que en sí mismo son testimonio de la historia reciente del estado, como los pocos buenos frutos que Tabasco cosechó del boom petrolero. El rescate de las “piezas” estuvo totalmente determinado, forzado y ayudado a la vez por PEMEX, y el “Tomás” se construyó con los dineros excedentes del petróleo. Y lo que está destruyendo a las piezas es la lluvia ácida que producen las instalaciones petroleras.

Al construir sobre éstos se está borrando de un plumazo no sólo las obras benéficas de gobiernos anteriores, sino la propia historia reciente del estado.

 Hay una profunda identificación y relación sentimental -que los tecnócratas ocultan- entre todas las clases sociales de Villahermosa y “el Tomás”, que rodea y protege al Museo de la Venta. Ha sido por 40 años -con el Centro de Convivencia- el más importante lugar de paseo, recreación de la ciudad, especialmente para los niños, que cuando aprieta el calor, convierten en balneario la Fuente de los Poetas. Hay también una profunda relación afectiva de apropiación e identificación popular y cultural con el legado material del principal personaje representante indiscutido del Estado, Carlos Pellicer.

 Todo esto es lo que el nuevo museo va a arrancar de cuajo, destruyendo el único espacio donde puede uno refugiarse de la isla de calor en la que se convirtió la ciudad, entretener gratuita o accesiblemente a los niños y ya de por sí es el único atractivo para el turismo internacional. Necesita mantenimiento y rehabilitación como prometió el gobernador, no deconstrucción posmoderna como lo propuesto por Enrique Norten.

          Y una cosa central: fíjense como el propio delegado del INAH y los defensores del proyecto dicen que no hay problema porque se va a construir sobre el Centro de Convivencia Infantil. Le están quitando toda importancia a un concepto que fue central en el sexenio de Enrique González Pedrero y Julieta Campos: Convivencia (ya ni mencionar lo de infantil). Incluso en noviembre, cuando sin aviso público, se transfirió el control del Parque Museo La Venta de la Secretaría de Cultura a la Secretaría de Medio Ambiente (en un decreto del 9 de noviembre de 2024) trasladando administrativamente los animales al Yumká, no se les llama animales sino que son 134 “activos biológicos”. Y se justifica diciendo que ya no son “útiles” a la Secretaría de Cultura. De ese nivel de deshumanización es su perspectiva.

          La explicación teórica del Proyecto es que el capitalismo genera capital expropiando las propiedades colectivas, sean tierras, paisajes, naturaleza, cultura, y una forma de hacer esto es dejar que la propiedad colectiva o el espacio público se deteriore para tener un pretexto para ocupar el espacio, sea mediante la privatización directa o su reconstrucción o rediseño que produce la necesidad de generar el negocio de pagar el diseño, los materiales de construcción, la propia construcción, la administración, y luego se hace necesaria la amortización del costo, que por supuesto se paga con presupuesto público o cobrando el acceso, etc. O, cómo mínimo, el pretexto es que -como el turismo- producirá una derrama económica a hoteleros y restauranteros. Y hasta en esto falla el proyecto, porque la lógica de las agencias de viajes es que se les deja a los turistas sólo dos horas en cada lugar, sea museo o zona arqueológica, se les lleva a comer, duermen y salen al día siguiente a otro lugar. Y eso va a pasar si concentran todas las piezas en un solo edificio: dos horas y a Palenque. En cambio, teniendo dos museos en lugares separados se genera un nuevo polo de desarrollo en la ciudad, un nuevo espacio público y cultural que obligaría a los turistas a pasar dos noches en la ciudad con la derrama económica que ello significaría.

          En el sentido de apropiación neoliberal las cosas sólo importan no por sí mismas sino por la posibilidad de cobrar por su acceso y uso, y entonces hay una tendencia a destruir los espacios e instalaciones cuyo único sentido y función es la convivencia y la sociabilidad gratuita. Para la lógica turística globalizadora lo que vale es el simbolismo del lugar, y así, si antes se viajaba para conocer la vida cotidiana real de otras personas, ahora se destruye la vida cotidiana y lo que se le vende al turista es sólo un simulacro y la población local y la vida real son excluidos. Se deja sólo un cascarón que es mero signo o representación de lo que originalmente había en ese lugar. Por eso en este caso la insistencia de hacer el Museo encima del Parque la Venta, para vender con el nombre de Pellicer aunque se haya destruido la obra verdadera y la vivencia que buscaba. Aquí se expulsa a la población local, sobre todo a la popular, a los 138 animales y se destruye el patrimonio a cambio de un edificio ahistórico diseñado bajo los una propuesta posmodernista que como tal implica una abstracción que no se pueda identificar con ninguna cultura específica y menos la local.

Para hacer efectiva la destrucción material los tecnócratas primero hacen la destrucción conceptual: están diciendo que no se va a tocar el parque Tomás Garrido, pero se les olvida que el Parque es una unidad desde Paseo Tabasco hasta el Museo de Cultura Natural, que tanto el Parque Museo como el Centro de Convivencia están dentro del Parque. Y además ¿Cómo creerles cuando la escuela de artes El Ágora, que está en el centro del mismo ha sido convertida en un cuartel militar? Ese hecho demuestra el nulo interés que tienen en conservar un espacio público. Y respecto al Parque Museo nunca se le menciona como tal, se dice que su único interés es proteger las “piezas”.  Así como los animales ya fueron reducidos a “activos biológicos”, las obras olmecas son reducidas a “piezas”, y en lugar de hablar del conjunto paisajístico, ecológico y poético que justamente reprodujo a propósito el caos de la selva, se le desmenuza y reduce a una colección de piezas que pueden ser transportadas y reordenadas de cualquier forma.

 En entrevista con Chuy Sibilla el delegado del INAH dijo que las piezas estaban siendo afectadas por el intemperismo, citando como ejemplo el frío. Ajá sí, el frío tabasqueño, pues. Así de preparados y conocedores son los promotores del proyecto. Y nadie menciona que lo que afecta y ha afectado a las obras olmecas es la lluvia ácida que producen las instalaciones petroleras y que daña la salud de todos los tabasqueños.

Se dice que no hay proyecto y que sólo se presentó un render. Pero lo que quien lo dijo no sabe es que un render sólo se puede hacer sobre la base de un proyecto, planos, espacios, volúmenes, terminado. Y que el diseño de un Museo necesita primero un diseño museográfico que se dice que tampoco existe. No son creíbles sus versiones: si no existe el diseño museográfico entonces estamos tratando con una institución incompetente.

El capital busca desenraizar a las personas de sus identidades e identificaciones, de sus territorios, de sus recursos, de su historia y memoria.

Si se desaparecen las locaciones, los monumentos, los emplazamientos, lo que hoy se define como patrimonio monumental o inmaterial, se rompe la identidad y todo se deshace en el aire, se cotan los lazos afectivos y el tejido social, en este caso se expulsa y se discrimina a la población más pobre con sus hijos, sobre todo la que no puede pagarse el acceso a los climas de las Plazas Comerciales. Y por cierto, ¿Cuánto van a cobrar para entrar a su lujoso museo?

 

 

 

domingo, 8 de junio de 2025

 El Museo de la Venta, el positivismo, los expertos y el paradigma de la simplificación.

Llama mucho la atención el hecho de que los promotores del nuevo proyecto de Museo Nacional Olmeca en el Parque Tomás Garrido y Museo de la Venta de Carlos Pellicer, incluidos arquéologos, biólogos y exfuncionarios del patrimonio cultural tabasqueño que son o llevan años afincados en Tabasco, al defender el proyecto en función de la conservación de las “piezas” del museo. Es decir, se privilegia ante todo la conservación de los enormes altares, estatuas, mosaicos y demás piezas que el poeta Carlos Pellicer colocó en un parque creado exprofeso para evitar que la industria petrolera las destruyera en su localización original en la Villa la Venta, Huimanguillo. Es un parque museo único en el país creado e ideado como un poema, reconstruyendo a propósito un ambiente de selva (por lo tanto caótico), y restituyendo algo de la fauna original. Es decir, se trata de una unidad conceptual poética que permite una experiencia poética del trópico húmedo a los visitantes. En términos modernos es una experiencia inmersiva. Que no sólo necesita ser conservada en su integridad y con sus “accidentes” (así llamó Pellicer a los lagartos) y avatares inevitables en su proceso temporal y su desarrollo: llámese mantenimiento. Pero además, como lo saben los estudiosos de la cultura y la estética y los promotores y funcionarios encargados del patrimonio cultural natural y monumental, no puede ser rodeado o integrado a un edificio o estructura que afecte la imagen, el entorno del ambiente original o deseado del diseño. Esto se discutió bastante respecto al edificio H de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM respecto al Espacio Escultórico de Ciudad Universitaria, sobre la construcción de unos rascacielos junto al conjunto de la explanada central de la misma Ciudad Universitaria y en el caso del impacto de la torre Mitikah sobre Coyoacán en la CDMX. La construcción del edificio mostrado por el despacho TEN sobre el Centro de Convivencia, aunque no invadiera un metro del Parque la Venta, rompería con la idea, la ilusión, el efecto y por supuesto el diseño y la poesía imaginada por el poeta Pellicer.

          Para Diego Prieto y los biólogos y arqueólogos, se trata sólo de piezas sueltas que pueden reacomodarse en cualquier espacio de cualquier manera como objetos separables y muertos sin considerar que la propia reelaboración y narrativa del orden establecido por Pellicer e incluso los reacomodos que se han dado en el paso de los años mantienen la unidad y no rompen con el ensamblaje de naturaleza, cultura antigua y narrativa poética de su sentido original. Por otra parte tampoco consideran que el lugar por una parte es el único legado material que dejó el mayor personaje indiscutido del estado, como poeta, político, museólogo e incluso antecedente moral de los nuevos gobiernos. Estos arqueólogos y biólogos no están considerando ni la integridad que implica este museo tan original y particular, sino la significación emotiva, sentimental que significa para todos los tabasqueños, pero sobre todo que independientemente del turismo -lo único en que piensan también estos especialistas- que se trata del único lugar de esparcimiento gratuito en su mayor parte (el llamado ahora “el Tomás”) y a precio accesible en todo caso (el Centro de Convivencia y la Venta), para la población popular de la ciudad y el estado. Para todos los padres de todas las clases sociales, y en especial las populares, el conjunto ha sido el único lugar relativamente fresco y al aire libre donde se podía llevar recurrentemente a los niños en una ciudad petrolera que no los tiene en cuenta en sus espacios públicos. Destruir o limitar el acceso a estos espacios no sorprende porque sigue la política de forzar a las personas a asistir a los Centros Comerciales como únicos oasis protegidos por aires acondicionados, y además estratificados por clases sociales. Es decir, el proyecto sería, de realizarse, la mayor acción de gentrificación en la entidad: la expulsión de niños y clases populares de un muy simbólico, significativo e importante espacio público.

          Frente a la mirada materialista y segmentada, que además sólo considera al turismo y a sus propios intereses académicos y científicos y no a la población en general y menos a la popular, a los pobres, al pueblo, los estudios culturales, la ecología (que no la biología) y todas las interdisciplinas que consideran el paradigma de la complejidad y su epistemología, consideran justamente a los hechos y objetos como sistemas, ensamblajes, conjuntos cuya mayor importancia son las relaciones que se establecen entre los diferentes procesos de los diferentes elementos, y éstas relaciones que pueden ser físicas y materiales, en tanto se trata de hechos culturales o humanos, son básicamente sociales y necesitan reconsiderar los procesos de intercambio, significación, identidad y resignificaciones.

          El Parque Tomás Garrido (incluido su Centro de Convivencia Infantil) y el Parque Museo la Venta son un conjunto indisoluble desde la relación de apropiación simbólica y afectiva que a lo largo de 50 años ha realizado la población de Villahermosa mediante su uso y su referencia. Ver la cuestión como un mero rescate de piezas es la forma más simplificada e ignorante de verla. Es ejercer lo que Pierre Bourdieu llamó violencia simbólica: una violencia más de la modernización sobre Tabasco. Uno de estos especialistas se burló de mí diciéndome: “Ay sí, destruir el parque es destruir tu infancia”. Seguro me lo dijo porque alguien más se lo dijo, pero no le pude responder, porque no tiene hijos, que es mucho más importante no por nuestra infancia, sino por la de nuestros hijos. Como dice la canción de Maná: ¿Dónde jugaran los niños?

domingo, 1 de junio de 2025

Cosas impensables e imposibles en México a finales del siglo pasado: que una mujer fuera presidenta, que una mujer fuera jefa de gobierno del DF (hoy CDMX), que una mujer fuera presidenta del Consejo del Instituto Electoral, que a los tres años se vote por la revocación de mandato del presidente, que estemos hoy votando por los miembros del poder judicial! Hay que ser muy mezquino y acomplejado para no reconocer los avances de la democracia mexicana. Los actores de la llamada transición democrática tutelada por Salinas y Zedillo, en tanto que los tecnócratas han perdido el control de los procesos y sobre todo los presupuestos, califican histericamente los avances como retrocesos en lugar de interpretarlos como una continuidad y profundización de los cambios iniciados con Reyes Heroles en 1977, como una verdadera ampliación y profundización progresiva. Y la histeria es la de los españoles que vivían en los palacios de la ciudad con miedo de ser invadidos y ajusticiados por sus abusos como ocurrió en 1810 en Guanajuato, como cuando los porfirianos vieron que los huarachudos entraron al coto de la élite que era la alameda central, cuando ni siquiera los carrancistas soportaron que los ejércitos campesinos tomaran la Ciudad y Villa y Zapata se retrataran en la Silla Presidencial, cuando los jóvenes se apoderaron del Zócalo y tocaron las campanas de la catedral en el 68. Como en la novela de Dino Buzzati viven esperando ser invadidos por los bárbaros y no miran los espejos que les dicen que ellos son los bárbaros que invadieron y crearon sus castillos e instituciones para acumular los frutos de sus despojos. No quieren aceptar que atrincherados desde el ITAM, la UNAM, la bolsa de valores, el consejo coordinador empresarial, el PRIAN, los carteles y su asociación con las élites estatales, la embajada de EU, tele azteca, televisa, radio fórmula, radiopolis, editorial Clio, Nexos, Letras Libres, la curia católica y las múltiples iglesias protestantes continúan manteniendo y defendiendo el status colonial y mandato colonial: nosotros sí, ustedes, las masas, las mayorías, no. La votación de hoy sin importar sus resultados e incidencias, es un triunfo no solo de la democracia sino, como se luchó desde la Francia de 1789, de la razón. El solo hecho de poner a discusión pública masiva todo lo que se está discutiendo, a pesar del cerco informativo de los medios comerciales, es un enorme avance. Y desde el siglo pasado la gente aprendió que la realidad es lo contrario de lo que los medios dicen.

sábado, 31 de mayo de 2025

Reflexión inevitable: Nos fallaron los juristas académicos y aristócratas y los tecnócratas de Zedillo, el monopolio del saber jurídico se convirtió en una aristocracia familiar que en este siglo se asoció con la delincuencia organizada. Los contrapesos eran una ilusión de quienes tienen dinero o relaciones para acceder a los procesos legales: puro capital económico, académico y social. ¿Cómo romper con esas mafias? Y aún con esta elección quedarán suficientes representantes de las élites, y quedarán intactos los sistemas estatales que claramente dividen los que están in y los que están out. La otra pregunta, ¿ante las dificultades y las deficiencias es mejor no hacer nada, ni siquiera generar conciencia? Entiendo perfectamente que quienes somos parte de la academia y la sociedad ilustrada, y más si hay una posición económica desahogada no podamos ver lo que pasa afuera de nuestros círculos. Que experiencia tienen los otros: los desposeídos, los no educados, finalmente el temor a quienes consideramos “bárbaros”. Que en este país colonizado casi siempre terminan siendo los que parecen o son indios. Lo dice el hijo de un abogado que sufrió esa discriminación toda su vida a pesar de su carrera como funcionario federal. Yo tuve la “suerte” de tener el color de mi madre y entonces la gente cree que estoy del otro lado y siempre he podido conocer, saber, escuchar  y ver lo que piensan y le hacen a los “otros” (incluidos mis parientes). Y da risa que la gente cree que uno es rico por ser “güero”. ¿Contrapesos? Por favor: ¿los había antes?Y si queremos que las cosas cambien no se trata de escoger a los “neutros” sino a los que están a favor del cambio: ya vivimos la experiencia de la diferencia entre los “moderados” y los “puros” en el siglo XIX donde moderados como Anastasio Bustamante e Ignacio Comonfort nos costaron una guerra civil.

miércoles, 21 de mayo de 2025

 De la Economía de la Violencia en la Cultura Política Mexicana.



Los científicos son ingenuos al creer que el única forma que la única forma de conocimiento efectiva es la ciencia como una tarea, burocrática, disciplinaria, regulada, evaluada, calificada y certificada por una institución. Mucha más razón tiene Fuko que entiende claramente que la sociedad es una estratificación de saberes existentes que pueden estar negados, pueden estar discriminados, pueden no tener una tradición discursiva sumamente práctica, pero que son los que construyen la vida cotidiana, la del eficacia instrumental, la del éxito, sentimental, y finalmente la del poder. Muchas veces como el huhuetlatolli si tiene formas de comunicación bajo fórmulas. Una fórmula que conocían los expertos del viejo sistema político mexicano, era el que no se podía agredir o matar directamente al líder, salvo caso extremo. Entonces, para advertirle y para debilitarlo se le privaba, se asesinaba a su personal técnico, que por la propia naturaleza de su trabajo no tiene un perfil público y por lo tanto no genera la misma respuesta, explosiva popular o colectiva que tendría como agravio la muerte de un líder. Los viejos políticos del sistema del siglo pasado tenían muy clara una economía política de la muerte. Sabían dosificar la violencia. Quien a la cárcel, incluso como rehen o en qué momento matar al líder, y cuánto salvajismo desplegar para intimidar, como en el caso de Rubén Jaramillo. El asesinato de Ximena y de José de ayer es una repetición del asesinato de los ayudantes de Cuauhtémoc Cárdenas el 2 de julio de 1988, tenían claro que no podían matar a Cárdenas, pero que lo dejaban a oscuras y sin operadores al asesinar a los jóvenes, Ovando y Gil. Se trataba de asegurar el fraude electoral. En esta ocasión parece formar parte, como lo han resaltado los periodistas de una cadena de hechos de guerra informal, que tiene por objeto evitar un hecho de la mayor trascendencia que está a punto de conseguir la 4T y qué es altamente radical contra todos los órdenes conservadores del mundo Que siempre se arrinconan en los poderes judiciales, y que para servir a toda la población necesitan ser sacudidos y renovados, como lo hicieron los liberales del siglo XIX, e incluso en un sentido contrario, como lo hizo Cedillo en 1995. La gran diferencia, por supuesto es que ese fue un cambio, no sólo desde arriba y por una sola persona, sino también desde afuera desde los acuerdos neoliberales y financieros con Estados Unidos. esta vez será de la manera más democrática posible, con todas las dificultades y complejidades que tiene una votación semejante, pero por lo mismo es de la más absoluta y grande. Importancia que tenga éxito, incluso para resistir las presiones abiertas y ocultas lo que Richard Wolf ha calificado de bullying que está aplicando Estados Unidos al nombrar como gobernador, un destructor de países y su técnico mercenario de Black Water, que abiertamente se reúnen con dos hijos de Carlos Slim y el actor representante de la corriente tromp ista en México. La amenaza por la que se viene trabajando desde la violencia importada desde Estados Unidos con los maras y con los Zetas. (recordemos que eran los gafes de Cedillo y los Marines guatemaltecos entrenados en el Fort Bragg) desde 2006, es la de generar como en los casos de Yugoslavia, de la Unión Soviética, de Libia, de Sudán de Somalia, de Ucrania, de Irak y de Afganistán, países fallidos que no puedan controlar sus territorios ni sus recursos.

martes, 15 de abril de 2025






El olvidado plagio de Vargas Llosa

ya los muchos años han olvidado un escándalo de los muchos que involucró a Mario Vargas Llosa . En algún momento de los años 80 se anunció con bombo y platillo como si fuera una gran novedad que una casa editorial de Estados Unidos le daba un contrato millonario a Vargas Llosa para escribir un libro en dos años o algo parecido. En efecto, en el tiempo estipulado Vargas Llosa entregó una novela que fue publicada, y promocionada también con bombo y platillo. Y muchos respondimos a la convocatoria en parte por un título muy interesante: “ la guerra del fin del mundo”. A mí me decepcionó enormemente, pero a mi padre le emocionó mucho, y por supuesto sufrí un gran regaño, cuando di mi opinión. Le enseñé entonces a mi padre el libro Sertones de Euclides da Cunha qué narraba exactamente la misma historia en el mismo lugar en el mismo momento con los mismos personajes, excepto uno. Vargas Llosa hizo dos cambios introdujo dentro de la novela al autor original de la crónica, que en la vida real, tal como lo cuenta Vargas Llosa acompañó al grupo del ejército brasileño que aplastó la rebelión de los Canudos en calidad de periodista y cronista. El segundo cambio que hizo Vargas Llosa fue cortar todo el estudio geográfico que presentó en su crónica original Euclides da Cunha. De hecho yo conocí el libro justamente porque se convirtió en un libro de texto para hacer estudios regionales. Cuando mi padre, fanático de la tía Julia y el escribidor, leyó Euclides, me dio la razón a su manera. Se quedó callado y no me devolvió el libro. Por supuesto que en los suplementos culturales se registró la discusión sobre si se trataba o no de un plagio, aunque la originalidad del texto de Vargas Llosa se limitaba a incluir, y de manera más bien chusca que favorable al primer autor dentro de la historia.

miércoles, 19 de marzo de 2025

 La lógica de los oscares 2025.

La lógica de los Óscares: perdió una película donde ningún personaje era bueno (como en la vida real) protagonizado por una persona trans que hablaba de la narcoviolencia y denunciaba el machismo y explícitamente la colusion de narcos y políticos mostrando la monstruosidad de ambos y a las miles de desapariciones producto de ésta (Emilia Pérez). Ganó una película donde los padrotes son paternales y no abusivos, los magnates son buenos, las prostitutas disfrutan su trabajo, los gangsters rusos son familias posesivas, sus juniors son reventados pero ingenuos, y los sicarios no son violentos: Anora. De hecho el personaje más bueno como persona es el tipo contratado para hacer fuerza, que se niega a ser violador y es un mantenido por su abuelita que es la que si trafica drogas. Me dirán que Anora ganó por la trama: la exhibición del cuerpo y habilidades eróticas de quien ganó el Oscar como mejor actriz. Pero la verdad es que En lugar de una denuncia contra el sistema, ganó toda una apología del sistema de narcos-lavado de dinero-prostitucion donde los delincuentes son en el fondo buenos de corazón y no violentos. Recuerda aquella frase irónica  de la película Cabaret: “aquí las muchachas son hermosas, los clientes son hermosos y hasta la orquesta es hermosa”. Se dijo hasta el cansancio que Emilia Pérez denigraba a los mexicanos al presentarlos como un cliché, un estereotipo. ¿Y Añora no hace lo mismo con los rusos metiéndose hasta con una ceremonia de la Iglesia Ortodoxa?